“Cornudo y apaleado” dice el refrán que quedó el pobre hombre. Algo similar le está sucediendo a Pablo Casado con su PP y las negociaciones con los neofascistas de Vox, le están apaleando donde más les duele y además les quitan los votos a miles cada día que pasa. No es suposición, lo dicen las encuestas y se ve palmariamente en las redes sociales con personas que antes apoyaban al PP de Rajoy y ahora se han echado en brazos de los neofascistas. Con una adenda como es que el propio Casado, sacando a relucir su cara más extrema, está ahuyentando a los votantes moderados que acabarán en brazos del cuñado más querido, Albert Rivera.

Según cuenta Esther Palomera, en el PP han lanzado el mensaje siguiente respecto a las 19 propuestas para la investidura de Juan Manuel Moreno Bonilla: “Se trata de un documento inaceptable por parte del PP. Varios de los puntos son un auténtico despropósito que el PP no puede respaldar. Con este documento Vox demuestra no quiere un acuerdo”. Un despropósito es que el PP se pensase que le iba a salir gratis juntarse con quienes quieren acabar con ellos y nada tienen que perder. ¡Claro que son un despropósito! Como lo es el paripé que están montando en favor de sus verdaderos contrincantes en el ala derecha. Están siguiendo el juego de Vox en el campo de batalla de Vox y quien se está quedando sin votantes es el PP. A igualdad de lenguaje extremo y dando por sentado que quieren tragar con todo lo que sea, el votante prefiere a Vox que aún no se ha corrompido hasta los tuétanos como la “organización criminal” que es el PP.

Casado demuestra que no tiene ni estudios, ni sentido de la política. Como le ha contado un barón popular a Pablo Montesinos: “Derogar la Ley de apoyo a las personas LGTBi y aprobar una de apoyo a la caza. Ya está todo dicho. Es el peligro de alimentar monstruos”. En efecto, desde estas mismas páginas se viene contando que tanto el PP, como al principio Ciudadanos, estaban alimentando al monstruo. Eso sí, bien apoyado por el establishment o el Ibex-35. Ahora tienen la respuesta a sus baladronadas políticas de los últimos tiempos. Cuando alimentas al neofascismo te acaba pasando por encima, te quita lo tuyo y te echa a la calle. Nos vendían desde el PP que con Casado habría una reafirmación de los principios de siempre del partido, pero no sospechaban que eran los principios fundacionales de los siete ministros franquistas y más allá. La Convención Nacional de la semana que viene deberían suspenderla o, cuando menos, no fanfarronear mucho sobre ella, no vaya a ser que más que rearme ideológico deban plantearse la venta dela sede de la calle Génova por falta de uso.

Si es que nada más empezar el documento ya es una risa, quieren que el PP haga una declaración institucional para condenar el discurso de odio y exclusión de políticos y medios de comunicación contra Vox. No se ha visto ningún medio que inocule odio, ni les insulte, eso sí, muy pocos han dicho que son un partido neofascista, xenófobo, misógino, machista, homófobo y que atenta contra la democracia porque su esencia, no lo que pongan en un papel (que lo aguanta todo), es esa. Acabar con la democracia para instalar el totalitarismo del mercado. Son ellos los que con sus declaraciones, que a todo lo que no les gusta llaman totalitario (como no saben lo que es pues lo sueltan tan felizmente), llaman a luchar contra los socialistas, los comunistas y los podemitas. Los que llaman pelanas a Rivera y Ciudadanos imitando a Federico Jiménez Losantos. Y en toda esta sarta de excrementos verbalizados, Casado es como aquel monaguillo que interaccionaba con el cura cuando las misas eran en latín (que esto les pone mucho a los neofascistas porque es muy tradicional), repitiendo cada vez las sandeces que pronuncian los neofascistas.

Además de la creación de una consejería de Familia y Natalidad, idea muy influenciada por la gran presencia de kikos en sus filas y apoyos, que es un solo tipo de familia, la católica tradicional, y pretender que las personas se reproduzcan obligatoriamente, como los nazis querían para dar muchos hijos y nutrir el III Reich, llegan a contradecirse ellos mismos. Atacan todo lo que les han dicho desde la Conferencia Episcopal, el Opus Dei y Camino Neocatecumenal como ya venían diciendo. Quieren hacer de Andalucía la tierra del flamenco, la caza, los gañanes apaleados por el señorito y el turismo del landismo. Es gracioso que quieran como día de Andalucía el 2 de enero por el final de la reconquista ya que Andalucía, justo en ese mismo momento, dejó de existir para pasar a ser tierra del reino de Castilla (es que de historia no saben mucho). Pero deja ver a las claras que la democracia y lo que ha pasado desde que llegó la modernidad a España no les interesa.

Lo mejor es el punto 10 donde quieren que no se enseñe a los niños ningún tipo de ideología que niegue “hechos científicos indubitables, con especial atención a la biología”. Vamos que no quieren que enseñen que hay homosexuales y lesbianas de forma natural porque, como buenos tierraplanistas que deben ser, no se ha demostrado científicamente en los estudios (uno de un cura de León) que han podido leer. Que se haya demostrado sobradamente en el resto del mundo no les interesa. En biología tampoco se podrá estudiar, supones, la evolución humana. Como son creacionistas esas teorías del paso del mono al hombre son pecados. Pero tampoco se podría estudiar religión católica porque no hay ningún hecho científico indubitable que sostenga la existencia de dios y como es una ideología fuera. Las cuestiones de fe todas fuera están diciendo en su propio texto, demostrando que son unos orangutanes de la política.

Y para rematar la faena dicen que los muertos en las cunetas y la dictadura franquista todavía está en discusión si fue o no fue una dictadura. A ver, seguir las lecturas de Jiménez Losantos o Pío Moa, por cierto dos izquierdistas, el segundo además terrorista, perdonados por su conversión a la fe franquista, no es suficiente para decir que está en discusión si aquello fue una matanza genocida indiscriminada. Que el ignaro Javier Ortega Smith diga que los franquistas fusilaban con amor y no con odio, no significa que tenga razón, más bien que es un fascista. El negacionismo de la dictadura franquista les puede porque se ven herederos de la cruzada contra los rojos. Algo que el otro ignorante del dúo, Casado parece seguir a pies juntillas. Están en la III Cruzada española ambos. Salvo que al del PP parece que le están abandonando los voluntarios. La estupidez política de Casado le ha llevado a este callejón oscuro del que podrá salir vivo, pero donde le han robado la cartera, el reloj y los pantalones.

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