Tiene suerte el alcalde de Roquetas de Mar y presidente de la Diputación de Almería que los focos están en otros compañeros y compañeras de partido, porque lo que ocurre en su califato almeriense torna peligroso. Gabriel Amat ya se negó, ante su amigo Juan Ignacio Zoido, a construir una comisaría de Policía, a la que tiene derecho por la cantidad de habitantes de Roquetas, pues tener al cuerpo de seguridad cerca no le apetecía por sus juicios por corrupción. Tampoco es que se haya esforzado mucho más por tener una dotación mayor en el cuartel de la Guardia Civil que, al final, da cobertura a una amplia zona del litoral almeriense. Y claro, la policía municipal, la justa y necesaria para los mínimos fines.

Esta dejadez, realmente todo aquello que no está relacionado con lo urbanístico poco o nada le importa, como la plaga de mosquitos que asola Roquetas de vez en cuando, ha generado verdaderos problemas de seguridad para las personas. Como denuncian los grupos de la oposición municipal (PSOE y Podemos), en las madrugadas de la zona de Aguadulce, especialmente los fines de semana, están teniendo lugar problemas de seguridad. Como ha manifestado el portavoz del PSOE, Manolo García, “algunas zonas se han convertido en una auténtica ciudad sin ley, ante la pasividad de las autoridades y para indignación de los vecinos que sufren este caos”.

En concreto, esta situación se está dando en el entorno del frente litoral de esta parte del municipio, especialmente en los alrededores del centro comercial 501 y Las Fases de Aguadulce, y se extiende hasta la avenida Carlos III. Lugares en los que en las madrugadas del sábado y el domingo, un gran número de jóvenes acuden a las zonas de ocio y regresan de ellas, ocasionando a su paso actos de vandalismo, como roturas de espejos, coches rallados, peleas y botellones. “Es un grave problema de orden público sobre el que el alcalde, Gabriel Amat, ha venido haciendo oídos sordos pese a las quejas que vienen realizando los residentes afectados”, ha afirmado García.

Además del vandalismo y las peleas, las molestias también tienen que ver con el “nulo control” de los ruidos por parte del Ayuntamiento, según han denunciado residentes a los grupos políticos. “Esta ausencia total de control no es más que el reflejo del problema que tienen en Aguadulce con la seguridad, con un cuartel de la Guardia Civil testimonial, al igual que lo es la presencia de la Policía Local”, ha señalado Manolo García. Por ello, el portavoz socialdemócrata ha “exigido” al alcalde roquetero “que tome las medidas que tenga que tomar para que Aguadulce recupere su retén de la Policía Local y cuente con efectivos suficientes para atajar estos problemas y exija a la Guardia Civil que recupere el cuartel que necesitan los vecinos, con medios humanos suficientes para que esté abierto las 24 horas y que puedan actuar en situaciones como las que están denunciando los vecinos”.

Para Manolo García, lo que ocurre en Aguadulce “es otro síntoma más de la falta de seguridad que padece nuestro municipio y que venimos denunciando desde hace tiempo”. El portavoz socialista ha recordado la apuesta de su partido por la apertura de una Comisaría de la Policía Nacional, que junto a efectivos suficientes de la Guardia Civil y de la Policía Local, “ponga orden” en la “ciudad sin ley” en que se ha convertido Roquetas de Mar.

“Por mucho que quieran maquillar las cifras la realidad es la que viven los vecinos, como los afectados por este problema en los fines de semana de Aguadulce, donde es palpable la falta de medios y medidas para atajar la situación”  ha dicho Manolo García en referencia a los dirigentes del PP. “En lugar de jugar a tapar las vergüenzas del Gobierno en materia de seguridad regalando edificios y parcelas municipales y descartando la Comisaría, el alcalde debería estar exigiendo en los despachos de sus compañeros de partido mejoras reales”, ha concluido el edil socialdemócrata.

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