En el día de ayer nuestro compañero José Antonio Gómez, director de contenidos de Diario16 y director de la edición Mediterráneo informó acerca de la comparecencia del Gobernador del Banco de España, Luis María Linde, en el Congreso de los Diputados en el marco de la Comisión de Investigación sobre la Crisis Financiera. En este medio hemos expuesto cómo el supervisor español fue uno de los actores principales de la caída de la sexta entidad financiera de España por su presunta omisión de responsabilidades. Linde omitió mucha información que debió exponer cuando realizó una larga exposición sobre el Caso Banco Popular. En otros casos, la documentación que obra en manos de Diario16 demuestra que cayó en contradicciones.

En primer lugar, cuando se refirió a la detección por parte del Mecanismo Único de Supervisión (MUS) de deterioros en el capital del banco a principios del año 2.016, en concreto cuando dijo que se «aconsejó al Banco Popular que plantease una ampliación de capital y el banco decidió incrementarlo en 2.500 millones», Linde olvidó que ese proceso de ampliación de capital iba acompañado de un plan de negocio que fue aprobado por el propio Banco de España y que, según las fuentes consultadas por Diario16, contaba con todas las bendiciones del Banco Central Europeo. Sin embargo, Linde, en la comparecencia, afirmó que «tras la ampliación, el MUS siguió pensando que el riesgo de crédito era elevado por los activos inmobiliarios e improductivos». ¿El BCE afirmó que el plan de negocio iba a ser muy positivo para el Popular y el MUS advierte de que el riesgo era muy elevado? ¿En qué quedamos, señor Linde?

Hay que recordar los puntos sobre los que se asentaba ese plan de actuación:

  • Separación del negocio inmobiliario del negocio principal creando una red comercial propia y designando un responsable específico.
  • Reducción ordenada de su capacidad instalada para producir ahorros y enfrentarse al desafío digital adelantándose al resto de entidades.
  • Mejora de capital a través de diferentes operaciones.
  • Desinversión de una parte de los activos improductivos a través de la Operación Sunrise y la venta de negocios o participaciones en negocios no estratégicos con impactos muy relevantes en el capital del Banco o en los ingresos del mismo. La ejecución de Sunrise estaba prevista para el año 2.017.

Linde no dijo ni una sola palabra de un plan de negocio que hubiera evitado la intervención, y eso que se paralizó a pesar del Banco de España ya que la institución que él preside no fue favorable a que se produjera el relevo en la presidencia del Popular hasta que este plan se hubiera implementado, algo que no pudo evitarse por la presión de Antonio del Valle, de Reyes Calderón y, sobre todo, por el cambio de criterio de Luis de Guindos y de su ministerio un día después de la dimisión de Ángel Ron y del anuncio del nombramiento de Emilio Saracho. Hay que tener en cuenta un hecho fundamental para entender ese cambio de criterio. Según informes y documentación a los que ha tenido acceso Diario16, la Directora General del Tesoro, Emma Navarro, fue puesta en ese puesto por Luis de Guindos, entre otras cosas, para paralizar el plan de negocio del Popular. Actualmente, la señora Navarro ocupa la vicepresidencia del Banco Europeo de Inversiones en sustitución del actual ministro de Economía Román Escolano. Entonces, ¿por qué oculta Linde un hecho que fue fundamental para el hundimiento para el Popular, sobre todo porque fue el Banco de España uno de los máximos defensores del plan de negocio? Omitir este hecho, en sí mismo, es ocultar información a la Comisión y una contradicción de facto.

Respecto a las provisiones del Popular, uno de los aspectos que también tuvo incidencia en la liquidez de la entidad, Linde no mencionó un hecho fundamental respecto a la acción del Banco de España: el provisionamiento por parte de Emilio Saracho de activos no tóxicos, en concreto de créditos de empresas que estaban al corriente de pago, algo que es ilegal. Ese hecho tuvo una influencia fundamental en el deterioro de la liquidez del Popular y Linde lo pasó por alto.

Linde tampoco se refirió a cómo no intervino para que la CNMV actuara contra la operación bajista y paralizara la cotización del Popular cuando, por ejemplo, Marshal Wace y BlackRock llegaron a ocupar un 24% del capital bursátil de la entidad, algo que, posteriormente, sí que hicieron con Liberbank.

Respecto a la línea de liquidez de emergencia (ELA) a la que el Popular accedió el 5 y el 6 de junio, Linde afirmó que se «atendieron dos peticiones de ELA del Banco Popular el 5 y el 6 de junio pidiendo garantías. El Banco de España no se negó a dar la ELA y dando todo lo que podía dar en función de las garantías aportadas. No se dio más porque el Popular no dio más garantías». Con una valoración en cuentas de más de 11.000 millones y los activos inmobiliarios valorados en más de 60.000 millones, ¿por qué no se dio más? Evidentemente, porque, tal y como reconoció Javier Alonso, subgobernador del Banco de España, Emilio Saracho no presentó todas las garantías que tenía a su disposición.

Referente a esta ELA y a las fechas de las solicitudes, Linde obvió en un primer momento el contrato que se firmó entre el Popular y su institución el día 1 de junio en el que se garantizaba una línea de liquidez de 2.000 millones de euros. Una vez que el diputado de Unidos Podemos, Alberto Montero, le preguntara sobre ello, Linde ha afirmado que fue el Banco de España el que se dirigió al Popular para forzar a que se fuera preparando el marco jurídico para la solicitud de ELA «por si acaso…». ¿Qué sabía el Banco de España para ese “por si acaso”? El día 1 de junio aún no se había producido ninguna fuga masiva de depósitos, un fenómeno que se inició a partir del día 5 de junio.

Linde afirmó en su comparecencia que la responsabilidad de la resolución fue de la JUR y del FROB y que la única función del Banco de España fue la de verificar que el Santander era una buena opción de compra. Además, confirmó que esta operación fue positiva porque se evitó un problema muy grave para la economía española si no hubiese habido ninguna entidad que se hiciera cargo del banco intervenido ya que, según su testimonio, el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) no podría haber hecho frente a los pagos a los clientes con unos depósitos inferiores a 100.000 euros. No obstante, eso no es así, puesto que, tal y como confirmó Diario16 a través de un correo interno dirigido a Emilio Saracho y Miguel Escrig del día 5 de junio, el Popular tenía garantizados por el FGD 36.188 millones, es decir, la totalidad de los depósitos inferiores a esa cantidad. Afirmar que si no hubiese aparecido el Santander se hubiera producido un grave deterioro de la economía española cuando estaban garantizados la totalidad de los depósitos del Popular inferiores a 100.000 euros es una contradicción.

Luis María Linde ha omitido y se ha contradicho en varias ocasiones en su comparecencia, algo que es peligroso puesto que, tal y como recordó la presidenta de la Comisión, la diputada canaria Ana Oramas, los comparecientes están obligados a decir la verdad y no hacerlo tiene un castigo penal.

 

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