“En las últimas elecciones de la República en Cataluña”, si lo hubiese dicho cualquier humorista estaríamos todos riéndonos, aunque el tema no está para muchas risas.  Está claro que ha sido un lapsus y eso le puede suceder a cualquiera y por tanto no dejaría de ser  una anécdota a la que no cabría darle mucha importancia. La cuestión es que el protagonista del equívoco ha sido el Presidente del Gobierno de España. Aún así sería entendible y aceptable que en un momento de tensión cualquiera tenga un despiste.

Pero la cuestión se complica cuando a poco que uno tenga un poco de memoria, y uno aunque con algunos lapsus, la tiene. Y si no para eso están las hemerotecas, y descubre que esos lapsus protagonizados por Mariano Rajoy son demasiado frecuentes.

Y para muestra algunos botones: “Voy a crear 500.000 empleos al día”. “España es una gran nación y tenemos, sobre todo, españoles”. “Lo que nosotros hemos hecho es engañar a la gente” . “Por las carreteras tienen que ir coches y de los aeropuertos tienen que salir aviones”. “Tenemos que fabricar máquinas que nos permitan seguir fabricando máquinas, porque lo que va a hacer nunca una máquina es fabricar máquinas”. “Somos sentimientos y tenemos seres humanos”. “Los españoles son muy españoles y mucho españoles”.

“Es el vecino el que elige al alcalde y es el alcalde el que quiere que sean los vecinos el alcalde”. “Realmente, un vaso es un vaso y un plato es un plato, y esto, créame, es decir, no se lo digo como político que defiende determinadas posiciones”. “Recuerdos de Felipe VI y del anterior monarca Juan Carlos segundo”. “Agradecer al Gobierno cubano el trato recibido en Lima”. “Oiga, si no tomo ninguna decisión ya estoy tomando una decisión”. “Lo único serio en la vida es ser serios”. “Dije que bajaría los impuestos y los estoy subiendo”. “ETA es una gran nación”….

Estos son algunos de los que me acuerdo, pero seguro que habrá muchos más, y ante esta situación, que repito, le puede pasar a cualquiera, a mí mismo me ha sucedido más de una vez. Pero la cuestión es que yo no soy Presidente del Gobierno y por tanto esos fallos han de preocuparme solo a mí, a los más íntimos porque pueden ser un síntoma de que mi salud empieza a fallar.

Pero cuando esos fallos, demasiado habituales, los protagoniza la persona que tiene la máxima responsabilidad de sacar adelante este país creo que deberíamos empezar a estar todos un poco preocupados.

 Por eso creo que no sólo no estaría demás, sino que por el contrario para tranquilidad de todos los españoles y la propia salud del interesado, que un geriatra examinara lo antes posible a Mariano Rajoy, y por su bien lo mejor sería liberarle lo antes posible de sus funciones como Presidente del Gobierno. Así, él y todos nosotros nos sentiríamos mejor. Por mi parte, le agradezco que se sacrifique por todos nosotros, pero le entendería y le aplaudiría si dejase la presidencia del Gobierno y se dedicase a cuidar de su salud.

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