El Hospital General Universitario de Ciudad Real, dependiente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha, ha abierto una nueva línea de investigación relacionada con el cáncer de mama. El objetivo es determinar si se puede minimizar la agresión de la cirugía en los dos tipos de cáncer de mama más agresivos, el triple negativo y el Erb positivo,  manteniendo el máximo control de la enfermedad.

Se trata de la primera investigación sobre cáncer de mama que se realiza en la Gerencia de Atención Integrada de Ciudad Real con líneas celulares cancerosas. Tal y como ha explicado el jefe del servicio de Cirugía del hospital ciudadrealeño, Jesús Martín, lo que pretenden es “evitar hacer más cirugía en la axila de la necesaria, porque debido a la quimioterapia nos induce a error al valorar las muestras de anatomía patológica de la axila”.

No obstante, esta circunstancia no está desarrollada en la literatura clínica por lo que consideran necesario este ensayo clínico para determinar si “estamos sobreactuando”. En definitiva, concluye Martín, “pretendemos aportar información para ser menos agresivos con este subgrupo de mujeres, cuyos marcadores de cáncer determinan que tienen mayor posibilidades de desarrollar metástasis ganglionares”.

Un 30 por ciento de las mujeres padecen este tipo de cánceres, asociados con factores hereditarios y afectan a mujeres jóvenes por lo que tienen peor pronóstico. No obstante, reaccionan mejor a la quimioterapia. En estos casos, en los que el cáncer es más agresivo, las recomendaciones clínicas son dar en primera línea quimioterapia y posteriormente cirugía.

Una vez que la paciente se somete a la quimioterapia el volumen de la lesión se reduce, interviniendo sobre estos parámetros. En el caso de los ganglios de la axila, la linfadenectomía es agresiva para evitar posibles recidivas, ha resaltado la doctora Irene Arjona, cirujana que lidera la investigación.

“Nuestra finalidad es determinar la posibilidad de realizar linfadenectomías más selectivas y, concretamente, el estudio del ganglio centinela, de cara a evitar linfadenectomías completas innecesarias”, ha subrayado Arjona.

La tendencia actual en cuanto a las linfadenectomías es la selección de las mismas, es decir, saber qué pacientes van a requerir una intervención completa axilar con un beneficio claro y qué otras no van a precisar de esta cirugía porque no aporta ningún beneficio y puede ocasionar complicaciones.

En el caso de la mama cuando el tumor tiene inicialmente cinco centímetros y tras la quimioterapia se reduce a un centímetro, la cirugía se realiza sobre un tumor de un centímetro. Pero esta circunstancia no sé da en el caso de la axila y se actúa sobre todo el tejido. “Creemos que se puede minimizar la agresión manteniendo el máximo control de la enfermedad”, ha puntualizado la doctora Irene Arjona.

El apoyo de AMUMA

El apoyo de la Asociación de Pacientes de Mujeres con Cáncer de Mama (AMUMA) ha sido determinante para iniciar esta vía de investigación, que ha realizado una aportación económica vital para poder adquirir las líneas celulares que sirven como base experimental.

El proyecto se realiza en la Unidad de Investigación Traslacional (UIT) de la Gerencia de Atención Integrada de Ciudad Real, donde se realizan las determinaciones moleculares en modelo murino.

La adquisición de estas líneas celulares permitirá asimismo realizar estudios futuros, por lo que los beneficios de esta colaboración con AMUMA podrán ampliarse a otras investigaciones.

Desde el servicio de Cirugía han mostrado su agradecimiento a AMUMA por sus aportaciones, todas ellas dedicadas a la investigación del cáncer, ya que junto al inicio de esta nueva línea de trabajo aplicado a la patología de mama también se desarrolla un proyecto sobre quimiohipertermia en cáncer de páncreas, una nueva vía de tratamiento que podría mejorar el pronóstico de la enfermedad.

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