Imelda nació en una familia pobre y marginada en Juquilisco, El Salvador, siendo apenas una niña de 12 años. Un hombre creyó que su cuerpo infantil le pertenecía y comenzó a alternar la violencia sexual, verbal y psicológica en su contra. Así pisoteaba su dignidad cada vez que su mente retorcida y su condición de hombre le daban el poder para hacerlo. Mientras abusaba de ella, la amenazaba con matar a su madre y le cubría la boca para que nadie la escuchara gritar. Esa pesadilla se prolongó hasta que Imelda cumplió 18 años. Pero, ¿cómo fue posible semejante atrocidad? El violador vivía en su casa, tenía 70 años, y era su padrastro.

La niña se había transformado en una mujer y algo comenzó a moverse en su vientre. Pero había tantas desgracias y necesidades ocurriendo cerca que preocuparse por comer era más importante que cualquier “problema de colon”. Así, el 17 de abril de 2017 Imelda se dio cuenta de que lo que se movía en su vientre era otra vida. De pronto se encontró sola, sentada en una letrina, y sangrando a chorros; cuando su madre la encontró tirada en el piso, gritando de dolor, la llevó al hospital.

Al ser examinada, los médicos se dieron cuenta de que había tenido un parto y, como sospecharon que Imelda podía ser una «asesina», dieron aviso inmediato a la policía. Al llegar las autoridades a la casa donde ocurrió el parto extra hospitalario encontraron a una bebé de 8 meses llorando. Sin dilación le brindaron la atención médica necesaria. Esa niña tiene hoy casi 2 años.

Sin embargo, Imelda debía ser castigada. Por eso fue enviada a la cárcel una semana después de dar a luz. Antes de salir del hospital recibió una visita de su padrastro, quien la amenazó: «si me denuncias, te mato».

Entonces, ¿cuál fue la acusación formal contra Imelda? Tentativa de homicidio agravado. ¿Cuáles fueron las pruebas? La «creencia» de que trató de cortar el cordón umbilical y matar a su bebé nada más al nacer.

¿Cómo va el proceso? Ha sido aplazado reiteradamente. ¿Se comprobó que la niña era del padrastro? Efectivamente, así lo corroboraron las pruebas de ADN. ¿Qué ha pasado con el agresor? Nada, ni si quiera está detenido. En cambio, ¿cuál sería la condena para Imelda? Hasta 20 años de prisión.

Así, privada de libertad, sin garantía de derechos mínimos ni presunción de inocencia, Imelda se encuentra condenada por estereotipos patriarcales arcaicos, y presunciones sin base fáctica, asfixiada en un relato sacado de una película de terror.

Lamentablemente, este caso no es la excepción, otras mujeres en El Salvador, en pleno 2018, deben preocuparse además de luchar por acceder al mínimo vital, de no tener ningún accidente con apariencia de aborto u homicidio porque, sin importar las razones por las que se encuentren embarazadas, su testimonio no será creíble, su estado de salud no será relevante, y sus cuerpos seguirán siendo vasijas, cuyo título de propiedad está escrito en masculino.

Múltiples organizaciones internacionales han denunciado las deudas que el Estado salvadoreño tiene con Imelda y con las mujeres criminalizadas por situaciones de naturaleza similar.[1]

Hoy escribo estas líneas pensando en ella, mirando su rostro desencajado en las noticias, imaginando lo desconcertante que debe ser seguir recibiendo tanta maldad, después de haber pasado por ese calvario de abusos, con una infancia arrebatada, una adolescencia traumáticamente dolorosa, y tantos sueños rotos, que siguen destrozando el alma de una mujer, a la que la justicia le sigue dando la espalda. Si quien está leyendo este artículo, es capaz de ver la injusticia, no podemos quedarnos en silencio:  #SalvemosAImelda #JusticiaParaImelda.

Puede firmarse la siguiente petición para seguir haciendo eco:

https://www.change.org/p/fgr-sv-liberen-a-imelda-justicia-para-las-mujeres-en-el-salvador

[1] Relato configurado a partir de diversas notas periodísticas, videos y audios. Entre ellos: https://www.cejil.org/es/salvador-organizaciones-exigimos-que-se-garanticen-derechos-imelda-cortez-1?fbclid=IwAR2-CPt489xikxKbqATlfIbKniTDVoNTxeqZG81Vi0VWq_ojbmCEMylSeKM; https://www.theguardian.com/global-development/2018/nov/12/victim-who-bore-abusers-baby-in-a-latrine-jailed-for-20-years-in-el-salvador-imelda-cortez?utm_term=Autofeed&CMP=fb_us&utm_medium=Social&utm_source=Facebook&fbclid=IwAR3GxM39GBzI8mEzHVlPMllB_8aPuAhplak0m3ydxvAJi-ccnfnEOzu6ZgE#Echobox=1542012080; https://elpais.com/internacional/2018/11/13/america/1542079561_599647.htmlhttps://www.facebook.com/629828717370249/videos/637820596571061/?comment_tracking=%7B%22tn%22%3A%22O%22%7D

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