El pueblo está sufriendo la “cultura” de la humillación, con cintas grabadas por los servicios secretos que se divulgan ahora, tras años de ocultamiento por los Poderes Estatales, que enseñan la podredumbre acumulada durante esta “semidemocracia” empantanada e infestada por las cloacas del Estado que vienen manejadas por algunos delincuentes convictos y confesos y otros miles que siguen en la impunidad.

En las redes y grandes medios de comunicación, esas noticias alcanzan a millones de personas que se asquean de lo que se les muestra como política, perjudicando y ensuciando a tantas personas que honradamente luchan  en sus pueblos, ejerciendo la política del bien común para mejora de la ciudadanía, sean como Concejales, Alcaldes o simples afiliados a Partidos u organizaciones democráticas.

El nuevo eufemismo de las “fake news”, por mucho que lo disimulen,  quiere decir “mentiras podridas” y corren como un reguero de pólvora para desvelar u ocultar esa poza de excrementos en las que viene chapoteando un sector de la casta política. Igualmente se utiliza para desprestigiar, calumniar y destrozar al adversario, sin reparar si es inocente o culpable, utilizando el método terrible de “primero disparar y luego preguntar”.

Documentos grabados alcanzan enorme precio para que sean activados o desactivados en el mercado negro de la corrupción capitalista, que pueden destruir en pocas horas la reputación de personas tanto si son criminales, corruptos, como sin son personas honestas, cuestión agravada porque la justicia es lenta,  llega tarde y a veces es injusta.

Correos privados ven la luz porque tienen un máximo valor político pues desvelan a ladrones, estafadores y evasores, que deberían sentir vergüenza de sus actos, pero listas de evasores que acumulan miles de millones en Paraísos Fiscales siguen teniendo una clara impunidad, bajo la cobertura del “secreto bancario” y “secreto de Estado”, que deberían ser eliminados de inmediato, porque necesitamos claridad y ética o los Poderes del Estado seguirán apareciendo como cómplices y colaboradores necesarios de tanta inmundicia.

En el capitalismo todo tiene un precio y se ha instalado esa nueva “cultura” de la humillación donde el periodismo combativo busca la verdad, mientras el sumiso,  fabrica y  expande las mentiras, lo que demuestra que este modelo originado en el modelo del 78, está agotado pudiendo entrar en agonía, no solo por eso, sino por la crisis económica que viene. El modelo ha arrasado cualquier tipo de moral o ética, violando permanentemente los DDHH,  y si no se limpian bien las heridas causadas, mediante un combate firme que erradique la corrupción, nos podrían llevar a la catástrofe.

Esa humillación pública tiene enorme precio para personas decentes, que luchan desde abajo y que son críticas contra este estado de cosas, siendo señalados como “políticamente incorrectos” cuando denunciamos los abusos del capitalismo como la causa de todos los males e incluso son atacados injustamente y a veces se demuestra judicialmente que son inocentes. Vemos el encarcelamiento de raperos, titiriteros, humoristas o por maldecir a los dioses, porque “dañan la sensibilidad” de los creyentes” y sufren las consecuencias, por ejercer su derecho a la libertad de expresión, incluso con más cárcel que aquellos que roban millones y cometen crímenes horrendos.

Ese enorme coste es tal, que algunos jóvenes se quitan la vida por  amenazas online, o por bullying,  o  chicas que son violadas y se condena a sus violadores como “acoso sexual” llevando de por vida esa carga que no pueden soportar, o la persecución de sectores sensibles de LGTBI, de etnias diversas, migrantes  y otros colectivos que son perseguidos porque  no les agradan a las derechas y algunos inocentes pagan con su vida esas acciones violentas y criminales.

A veces hemos visto que la condena de un violador, por ejemplo, es más leve que la de uno que roba millones, surgiendo entre el pueblo la pregunta: ¿A qué clase favorece la Justicia, al rico o al pobre? Porque vemos que el precio que se paga,  tiene a veces más que ver con el nivel económico del  acusado que con el delito cometido, lo cual desprestigia al Poder Judicial pero también al Poder Legislativo, al Ejecutivo e incluso al Cuarto Poder,  que llevan 40 años de esta “semidemocracia con reminiscencias franquistas” y  han sido incapaces entre todos de actualizar las leyes, sacar a los fusilados de las cunetas y poner la “momia” donde le corresponda. No han ilegalizando el “terrorismo golpista” de la apología del franquismo. Precisamos con urgencia adecentar esta “Democracia” homologándola a otros países de Europa.

Todo ello ha venido siendo tolerado e incluso desde ciertos sectores próximos a la Iglesia Católica con Emisoras, TVs  y Gobiernos afines, consentido y alentado. La prensa amarilla y rosa a veces se aprovechan de noticias, sin contrastarlas eficazmente, sin importarle su veracidad, las empaquetan en esa especie de oligopolio y las venden al mejor postor, o chantajean previamente a los afectados,  que si se someten y  pagan,  las ocultan bastante tiempo, con lo cual consiguen  que cuando se destapan  ya están los delitos prescritos.

Se ha roto el equilibrio interno entre camarillas y partidos dominantes corruptos, surgiendo esel mercadeo navajero creciente de la calumnia, el chantaje y la humillación pública que se ha convertido, desde el punto de vista de la rentabilidad capitalista en un gran “oligopolio de potentes medios de comunicación”. Fortalecen ese nuevo nicho como subproducto de la “perversión lingüística”, que a algunos les está resultando muy rentable,  pues se aprovechan de esa nueva mercadería que tiene el valor real de un excremento, pero que se cotiza a precio de oro. No menciono nombre de ninguno de ellos pero cada cual tiene en su mente al que se le venga a su memoria por ser permanentes tertulianos de la Sexta.

El capitalismo lo rentabiliza todo y esta es la nueva “industria” de la difamación, el encanallamiento y la vergüenza pública, cuyas basuras almacenadas por algún que otro “comisario manipulado por los servicios de inteligencia”, ha colaborado y favorecido al PPartido que nos ha venido Gobernando ilegalmente, dopado con dinero de la Caja B, que utilizaban esos procedimientos mafiosos, que al final ha resultado muy rentable para algunos.

Estos si son “políticos presos” como ese que sabe tanto de “contabilidad extracontable” en A y B que tiene “presuntamente  más de 48 millones en Paraísos Fiscales y pronto saldrá de la cárcel sin devolverlos para disfrutar en “Paraísos Caribeños”, juntos a sus compinches, los   recursos detraídos de las arcas del Estado y acumulados en la Deuda Pública que sobrepasa ya más del Billón de Euros.

Ese capitalismo mafioso ha entrado desde hace tiempo en un ciclo muy peligroso, Cualquier noticia inventada o real, manejada por grandes inversores de bolsa,  por ejemplo, que controlan grandes fondos buitres procedentes de esas extorsiones, pudiesen presentarles una opa hostil a un Banco o incluso al Estado, haciéndoles quebrar o pueden provocar una catástrofe financiera que adelante la próxima crisis cíclica del capitalismo.

Mientras que exista la economía de mercado de este capitalismo salvaje, negándose la posibilidad de la planificación científica, las crisis serán inevitables, pues las diversas teorías sobre sus causas, sus repeticiones y su duración son contempladas dentro del pensamiento económico marxista, y cada vez más economistas las asumen desde posiciones liberales aunque procedan de distintas escuelas, marxistas y no marxistas, estudiadas como crisis  “de onda larga”, descritas por Parvus, Trotsky y otros, en sus ciclos de cuarenta a cincuenta años, también desarrolladas por Kondratieff y Kitchin, fases ligadas a la evolución tecnológica según Schumpeter y demás economistas, como crisis menores de 9 a 11 años.

La actual cultura financiera burguesa saturada de podredumbre, encanallamiento y virulencia, está siendo aceptada impunemente por los grandes Poderes Internacionales, como el FMI, la Banca Mundial, o el Banco Central Europeo, que conocen todos estas maniobras pero no hacen nada para evitarlas porque en realidad son instrumentos creados por el propio Capitalismo/Imperialismo, al cual estos “eminentes burócratas” se someten,  para continuar robando a los pueblos, con la explotación, la opresión y los abusos.

También crece el ciberacoso, el bulling, las violaciones, los abusos sexuales, la xenofobia, el tráfico de drogas, la trata de blanca, la ingeniería financiera, el racismo y demás violaciones de los DDHH por particulares y por los Estados, con el nuevo giro hacia el “nacionalismo económico” que alimenta la deriva “neonazifascista” que están experimentando las derechas extremas, que han abierto descarada y canallescamente la recluta de grupos mercenarios violentos de los Partidos afines.

Si el pueblo no se organiza pronto para frenarles, los violentos no tardarán en utilizarlos contra los sindicatos, partidos y organizaciones de izquierdas, para desactivar sus luchas, cuando las masas fortalezcan sus reivindicaciones reclamando todo lo que les han venido robando durante años, poniéndose frente a frente la clase trabajadora contra la clase capitalista, retándose mutuamente para ver quién prevalecerá.

A la vez que las derechas se radicalizan, también el proceso molecular de toma de conciencia de las masas, con sus organizaciones de izquierdas,  se empiezan a mover hacia la lucha social, pasando por las tres fases principales: polarización, radicalización y la politización, donde cada día más gentes están asumiendo los postulados del Cambio por la República, creciendo a su vez el objetivo del socialismo científico y la exigencia de una democracia plena, que se está manifestando entre amplios sectores de la juventud, el feminismo, los pensionistas y la clase trabajadora en general.

Entramos en una larga fase electoral iniciada con los votos que ejercerá el pueblo de Andalucía,  llamado a las urnas para el 2 de Diciembre, pero que continuará durante todo el próximo año por lo que tenemos que continuar la lucha democrática por la defensa de los Derechos Civiles y avanzar hacia un nuevo tipo de Estado, que no sea ni capitalismo ni estalinismo, ambos modelos probados como inservibles para el pueblo llano. El modelo a construir debe ser profundamente democrático, lo que es tarea de la ciudadanía y,  a su vez,  que represente los intereses de los pobres, los necesitados, juventud, clase trabajadora y amplios sectores de capas medias empobrecidas por la crisis.

Debemos escoger lo mejor del socialismo científico, como son sus análisis y perspectivas, el programa, el método democrático, la táctica y la estrategia global, para unir las fuerzas necesarias que permita poder planificar la economía, pero aplicada de forma completamente democrática, evitando cualquier desvío al populismo, que pudiese derivar en bonapartismo, para evitar el peligro de la “Dictadura del Capital o el modelo periclitado de la “Dictadura contra el Proletariado” que tanta violencia y muertes han producido durante la historia.

Esos objetivos requerirán,  para avanzar en su conquista,  una batalla permanente y a fondo por la democracia a todos los niveles, en lo político, económico, social, cultural y científico, para avanzar hacia la superación de los tres problemas principales que amenazan a la humanidad, como son las cuestiones sociales, la cuestión territorial  nacional y fronteriza y la Ecología para defensa del Medio Ambiente.

Bajo el capitalismo,  tanto el planeta Tierra como la clase trabajadora y los pueblos, están sometidos al peligro inminente del Cambio Climático y con ello a largo plazo también la propia especie humana. No hay tiempo que perder y la lucha por un mundo mejor es más urgente que nunca, pero nos debemos exigir comportamientos éticos unos a otros y como decía el Abuelo Pablo Iglesias: “Elegid a los mejores, pero luego, vigiladlos como si fuesen canallas”.

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