En artículos anteriores hemos conocido los hombres que tuvieron importancia en la vida profesional y personal de la presidenta del Banco Santander, sobre todo Emilio Saracho y Jaime Castellanos. No hay que olvidar que, por ejemplo, Enrique Casanueva, el hombre con el que trabajó Ana Patricia Botín junto a Saracho en su primera aventura en la banca de inversión (Banco Santander de Negocios), fue quien sustituyó al ex presidente del Popular en JP Morgan y que fulminantemente cesado de su cargo una vez que la sexta entidad financiera fue resuelta y adquirida por el banco cántabro por un euro. Este hecho podría confirmar que el encargo que le hizo Saracho a JP Morgan para vender el Popular era una patraña, en conflicto de interés evidente, ante el que las autoridades no hicieron nada.

Años después, los hombres y los nombres del pasado profesional de Ana Patricia Botín, volvieron a la escena porque tuvieron un papel muy importante en la ruina de más de 305.000 familias por la resolución del Popular y su posterior venta al Santander por un euro.

No fue casual, de ningún modo, la elección por parte de Reyes Calderón de Emilio Saracho para ser la persona que sustituyera a Ángel Ron al frente del Banco Popular. Tal vez pensó que sería un hombre leal al grupo de consejeros encabezados por Antonio del Valle y ella misma. Sin embargo, lo que tal vez no supieran ni analizaron fue la relación entre Saracho y el Santander o la complicidad personal entre la presidenta del Santander y el entonces vicepresidente mundial de JP Morgan. De igual modo, tampoco fue casual que Saracho comunicara en los días finales del verano de 2016, en una cena de íntimos celebrada en El Escorial, que volvía a España para presidir el Banco Popular.

Hacía pocos días que se había producido la primera reunión entre Reyes Calderón y Antonio del Valle y, sin embargo, según ha reconocido varios de los protagonistas de la operación diabólica, los contactos entre el entonces vicepresidente de JP Morgan no se produjeron hasta varios meses después y a través de un headhunter (cazatalentos, profesional de selección de altos ejecutivos).

Hay que tener en cuenta un hecho importante que se produjo apenas 60 días antes de esa cena en El Escorial: el Brexit, un hecho que fue capital para que se iniciara la Operación Washington, de la que ya hemos escrito en estas páginas.

 

Creemos que los datos de la JUR deberán conducir a la anulación de la resolución. Como no es un proceso reversible, por todo lo que ha hecho Santander y lo que han consentido las autoridades del Estado español y la UE, esto se encamina a una reparación del daño.

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