Tremendo lo que viene ocurriendo este verano en el entramado mediático auspiciado por Florentino Pérez. Nunca antes se habían tenido que dedicar a tapar tantas vías de agua con en estos tiempos y con Zinedine Zidane al mando. Antes podían aducir que se había ganado una Champions, algo que conforta sobradamente al madridismo, y hacer cualquier alarde de populismo blanco. Pero este año lo que viene ocurriendo en las oficinas blancas y en los terrenos de juego tienen ocupado a todo el florentinato. Día tras día se ven obligados a enmascarar una operación de no-fichaje, las fobias del entrenador con ciertos jugadores (escondiéndose de donde vienen esos problemas) y los resultados mediocres para un equipo que dice querer competir por todos los títulos en juego.

Hace unos días advertíamos que el florentinato ocultaba los problemas financieros del Real Madrid en referencia al Fair Play Financiero y la remodelación del estadio. Recordábamos que habían hecho una oferta ridícula por el jugador deseado por el francés del banquillo (James más treinta millones por Pogba), algo que señalaba el camino de la escasez de fondos, cash o de créditos abiertos para lo deportivo. Hasta el momento no hay noticia de que se haya conseguido financiación (mediante patrocinio o bonos) para el nuevo Bernabéu y eso lastra en cierto modo la planificación deportiva. Por no hablar de los problemas con los jugadores extracomunitarios que deberán salir cedidos aunque desde las tribunas bajo protección de Florentino nos los hayan vendido como casi la clonación de Pelé o Garrincha.

Tras no aceptar ofertas el Manchester United por Paul Pogba, han comenzado los florentinistas a minusvalorar la necesidad del jugador y sí la esperanza de un jugador de mayor calidad técnica. Menos recorrido físico pero más savoir faire. Así a cierta hora es Neymar el elegido (vende camisetas y se dañaría al Barça), a otra es Eriksen y después de la siesta venden un central si hace falta. No es que no sepan los movimientos de la casa blanca, al contrario, los conocen perfectamente los “elegidos”, el problema es que no convencen las ofertas realizadas, ni las estimaciones que entienden por sus jugadores. 60 millones por Modric, que ya cuenta con 34 años a sus espaldas, o 100 por James, cuando han publicitado que por 50 lo envían por Correos y con un lazo (salvo al Atlético de Madrid), son precios fuera de mercado por irreales. Pero viudo con gafas no se queja.

Zidane y el cerrojazo como estilo.

Estaban enfadados los madridistas porque Simeone les dijo que no tenían estilo sino que se valían de sus estrellas para ganar. Ahora como esas estrellas no están (Ronaldo) o el declive y el hambre es evidente, hay que vender la nueva configuración en el campo del equipo. Zidane se ha lanzado a recuperar el espíritu de Maguregui, Clemente e Ivic juntos. Cinco defensas, un mediocentro defensivo y de patada ligera, más dos centrocampistas (uno físico y el otro creador). Arriba un mediapunta y un delantero que es más un siete que un nueve goleador.

Un 5-3-2 que desde los medios al servicio de Florentino convierten por arte de birlibirloque en un 3-5-2. Piensan que quienes leen los periódicos no saben que Carvajal y Marcelo son defensas antes que centrocampista, pero no cuela. Que ambos no defiendan bien y se alegren más en ataque no quiere decir que en defensa, como se pudo ver ante el RB Salzburg, que no es que sean el Bayern o el Ajax de los setenta, no esté clara la línea de cinco. Decir que el Real Madrid juega con cinco defensas, con la intención de no salir goleados y no estando Mourinho en el banquillo es anatema. La realidad es que Zidane se ha acongojado, ha visto que el navidad no se come el turrón y ha decidido lanzarse a defender con cinco defensas. Si hubiese puesto en las alas a Vinicius y a Lucas Vázquez aún sería creíble una apuesta atacante, pero la realidad es que cansado de que les hagan ocasiones con sólo colgar un balón, se ha blindado.

Cerrojazo, autobús, la táctica del murciélago o como deseen llamarlo, lo están tapando desde el florentinato e intentan, además, hacernos creer que Zidane ha inventado el fútbol con este cambio. Ya que parece que Pogba no llegará, ni nadie de ese perfil y que van a tener que quedarse a Bale, Zidane instaura el esquema defensivo para intentar llegar vivo a diciembre. Porque este año, algo que recuerdan los más altos florentinistas, está mandando en todo. Cuestión distinta es que tito Floren no alcance a fichar como antes, no haya un duro en caja (porque se los han gastado) o el intento de tapar los errores propios, cuando se llevó por delante a Solari (cuya figura hoy sale reforzada a la vista de mucho madridista), no haya funcionado.

Demasiado trabajo para los tribunos de Florentino en un verano que no esperaban se desarrollase así, tal y como comenzó con muchos fichajes (vendidos como si fuesen verdaderos cracs). Pero ahora los fichajes de los demás parecen jugadorazos y la hierba más verde. De ahí que se niegue valor a los jugadores que los demás han fichado o intenten buscar problemas por todos lados. Y si hay que inventarse algo, pues se hace que no sería la primera, ni la última vez en el fútbol. Y la parroquia blanca esperando el conejo en la chistera de Florentino. ¿Será Neymar? ¿Será Mbappe?

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