Cuando gobierna la izquierda, salvo los dos primeros años de Felipe González, existe una tendencia a deslegitimar todo lo que hace, a criticar desde posiciones imposibles de verificar, a mentir en resumidas cuentas. Eso sucede ahora mismo con el gobierno del PSOE sólo que amplificado por mil debido a la sociedad digital en la que vivimos. Páginas de fake news, amarillismo periodístico que inventa grandes males; periódicos de derecha que se encargan de dar voz como si tuviesen algún tipo de auctoritas a personajillos que no han demostrado nada a nivel científico o analítico; y partidos de derechas que se sienten fuertes para decir las mayores boutades que generan sus equipos de acción política. Todo ello es la Caverna, ese misterioso lugar ideado por Platón donde las personas viven felices en las sombras sin querer conocer la realidad. La mentira o la no-verdad como método de destrucción del enemigo.

En esta táctica de desgaste se utilizan los tres parámetros, en solitario o combinados, para acabar con las izquierdas y, especialmente, con el PSOE cuando gobierna. Da igual que sea Sánchez o González, la estrategia es la misma. Con una diferencia sustancial, hoy en día hay más medios y más partidos que pueden utilizarse como canales de transmisión del mensaje. Y muchas personas comprometidas con la izquierda podrán pensar que eso no hace daño, que importa poco, pues ellas están plenamente convencidas. Obvian que aquellas dubitativas o que se dejan llevar fácilmente por la corriente, las personas-masa, sí se ven afectadas por esos discursos reiterativos. Las palabras y las imágenes hacen más daño del que se puede pensar a primera vista. Y esto lo saben los manipuladores de la Caverna. Primero lo lanza, por ejemplo, ABC, lo exagera Ok Diario, lo televisan Espejo Público y el Programa de AR y lo remata (en ocasiones) Al Rojo Vivo.

Primer punto. La izquierda siempre trae la ruina.

Es un clásico dentro del argumentario de la Caverna. Da igual si el partido de izquierdas sigue las pautas clásicas en materia económica siempre es culpable de generar pobreza, como vienen diciendo los medios de comunicación de la Caverna estos días por el acuerdo alcanzado entre PSOE y Podemos para unos presupuestos sumamente sociales y de izquierdas. Todos los analistas, incluso los que no han visto un libro de economía en su vida, ya saben que esos presupuestos van a generar una depresión económica. Que la subida del SMI a 900 euros va a provocar que las empresas cierren. Claro los jefes de la gente cavernaria y sus edecanes políticos los surten de dinero y demás bagatelas para que digan eso. ¿Cuántos estudios y análisis empíricos presentan? Ninguno, todo en ellos es ciencia infusa pero que genera una bola de nieve en el inconsciente colectivo que provoca creerse esa mentira.

Y todo porque es más sencillo creer a quien construye castillos en el aire, el papel lo aguanta todo, que utilizar los datos que hay en el papel. Curiosamente los mismos que creen que la hecatombe económica llega cuando gobierna la izquierda, porque los ciclos económicos son más cortos e interconectados globalmente, son los que en cuando gobierna la derecha dicen que hay que apoyar el ciclo de crecimiento global siendo más neoliberales. Lo global sólo perjudica a la izquierda y a la clase trabajadora por lo que se ve. Y en este caso parece que el acuerdo PSOE-Podemos, que no le ha parecido malo al PNV (partido de derechas, por cierto), va a acabar con la riqueza en España y las empresas se irán para no pagar tantos impuestos. Se irán a Irlanda, país que ejerce dumping fiscal en la Unión Europea, pero también perderán clientes en España. Y no creo que por un aumento del 2% en la tributación vayan a deslocalizar un negocio que es rentable para esas empresas. En vez de ganar 1.000 millones, ganarán 998. Pero la Caverna mete miedo.

Segundo punto. El PSOE destruye España y es ETA.

Una segunda táctica que siguen las personas de la Caverna es transmitir que el PSOE es el partido que siempre ha querido romper España. Ya lo intentó, según afirman, durante los comienzos del siglo XX, con el presidente Rodríguez y ahora Sánchez. El PSOE no quiere a España y prefiere juntarse con los independentistas y nacionalistas destructores de la esencia cuasi imperial de España. Y, además, se junta con ETA, que ya no existe pero que en el imaginario de esa caverna debe estar en reposo esperando el momento de asesinar. Porque lo que querrían en la Caverna es que siguiese habiendo terrorismo latente para ellos y ellas poder sacar su discurso más bestia.

Cuando José María Aznar hablaba del Movimiento de Liberación Vasco no era confraternizar con ETA. Cuando el dirigente popular, amigo de Pablo Casado, Javier Maroto pactaba con Bildu era una minucia en favor de los habitantes de Vitoria. Esto a la caverna no le importa, era más una demostración de patriotismo. Pero si Pedro Sánchez pasa al lado de un parlamentario de Bildu (una organización legal completamente) ya es que está negociando la vuelta al terror. Justo el dirigente del partido que logró acabar con ETA. Porque no fue la bravuconería de Aznar la que terminó con el terrorismo, sino la templanza de Rodríguez.

También cabe recordar que Aznar hablaba catalán en la intimidad cuando pactaba con el mayor corruptor de la historia de Cataluña, Jordi Pujol. Eso no era entregar España a los nacionalistas sino trabajar en favor del capitalismo y España. Lo primero sin duda, lo segundo no porque más bien los dineros iban al 3% de CiU y a la caja B del PP. Pero Sánchez no puede hablar con los catalanes porque eso rompe España. Y si lo hace Pablo Iglesias para ayudar aún peor porque de éste sí dicen tener pruebas de su destrucción de España. Lo paradójico es que ni Pablo Casado, ni Albert Rivera, ni ninguno de sus palmeros televisivos pueden explicar cuál es esa España que defienden. PSOE, IU y Podemos defienden una España federal (preferentemente república) donde haya respeto a las identidades nacionales que se tengan. En el PP y en Ciudadanos la única España que ofrecen rezuma franquismo y algo muy alejado de un Estado moderno incardinado en la Unión Europea.

Si no hubiese sido por la izquierda y todas las concesiones que realizó durante la Transición hoy no se hablaría de España tal y como se hace. Sin los derechos sociales que desarrolló la izquierda a nivel estatal, comunitario y local, los españoles y españolas se hubiesen levantado hace mucho tiempo contra quienes les quieren tener sometidos y explotados. Sin la izquierda España igual se hubiese dividido mucho antes y, hoy, esa España que les pone a Casado y Rivera igual no tendría ni a Euskadi ni a Cataluña. Así que afirmar que España se rompe por culpa de la izquierda, cuando ha sido Mariano Rajoy quien ha llevado al punto de ruptura la relación con Cataluña que ahora se está reconstruyendo con diálogo, es cuando menos una falsa forma de ver la realidad.

Tercer punto. Destruir la imagen de Pedro Sánchez.

Como es él quien está al frente del gobierno relataremos la forma de actuar de la Caverna contra Sánchez, pero no hay que dejar de mirar de reojo lo que hacen con otros dirigentes como Alberto Garzón o Iglesias. Esta táctica es más obvia porque desde septiembre a estas fechas lo vemos casi cada semana. Primero fue que Sánchez había colocado a su esposa en el Instituto Empresa para llevar un centro de investigaciones sobre África. Mentira. Luego vino el excesivo uso que hace de los helicópteros y aviones que están a su disposición por motivos de seguridad. Parece que la Caverna quiere que le peguen un tiro en cualquier momento, olvidando que el padre de Rajoy estuvo viviendo en Moncloa y atendido por servicios pagados por todos. Tampoco con Rajoy se decía si viajaba por tierra, mar o aire. Si se supiese cómo se desplazan los presidentes igual hasta Sánchez utiliza poco los servicios. Aunque el helicóptero no gustaba a Rajoy pues se accidento junto a Esperanza Aguirre.

Otra cuestión ha sido el supuesto plagio de la tesis doctoral de Sánchez y que ha sido ayudado por un “negro”. No han podido demostrar nada más que utilizó textos públicos sin citar. Ya está, ya se terminó el plagio. Lo mismo ha hecho Pablo Casado pero eso no es plagio es intertextualidad. Una campaña que dura más tiempo del que le importa realmente a las personas decentes, pero a la que se siguen agarrando para intentar destruir su imagen. Les molesta que hable idiomas, que tenga un doctorado y que sea hasta guapo. Les molesta todo de Sánchez y por eso hasta le han acribillado por culpa de Ana Pastor y la Casa Real. Le han querido dejar de tonto, de creído, de mil cosas que no han sido realidad. Pero para las personas que se dejan llevar por esos mensajes directos y simples (más de los que se piensa), la respuesta de Felipe de Borbón ya ni interesa. Y más cuando El Mundo saca una rectificación titulada “Casa Real saca un comunicado para ayudar a Sánchez”.

Otra forma de desprestigiar a Sánchez es dando cobijo en los medios de la Caverna a personajes raros, trasnochados o que buscan volver a tener popularidad. Este es el caso, por ejemplo, de José Manuel Soto a quien la Caverna, como haciendo risas, puede sacar en un artículo tipo: “Soto la lía en Twitter con Sánchez”. Y es verdad que la ha liado pero porque ha quedado como una persona que hizo canciones en el pasado no se sabe bien cómo porque no junta dos ideas coherentes. Aunque sea darle publicidad, el tuit de arriba, es un magnífico ejemplo de esa publicidad negativa e indirecta que utiliza la Caverna contra Sánchez. Él consigue algún concierto y alguna entrevista, y la Caverna denigrar al presidente del Gobierno, a los cargos públicos,  a los que le apoyan (Unidos Podemos), o a familiares y amigos.

Como se comprueba estos tres puntos entrelazados o en solitario son utilizados por Casado, Rivera, ABC, La Razón, El Mundo, Espejo Público, El Programa de AR, OkDiario, El español, El Independiente, El Confidencial Digital, Periodista Digital, EsDiario y muchos otros regionales, más los opinólogos como Rallo, Lacalle, Marhuenda, Henares, Inda, etcétera, conforman la Caverna contra cualquier cosa que huela a izquierdas en España. Sólo ellos pueden gobernar por derecho natural y divino, sólo ellos y ellas pueden establecer lo que es éticamente correcto, lo que se debe hacer o no, lo que es bueno para todos y lo que debemos pensar. Sí, porque hablan mucho de libertad pero sólo para disfrutarla ellos y ellas, el resto de la ciudadanía carece de ese derecho a la libertad de expresión (apoyan la ley mordaza para la izquierda), a la huelga (apoyan la ley mordaza contra los piquetes informativos), a la libertad de pensamiento (quieren que pensemos todos igual, o mejor dicho, que no pensemos), a la libertad sexual y a cualquier tipo de redistribución. La Caverna quiere una España de explotadores y explotados, sin más.

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