La nueva Vía Verde Totana-Cartagena, que ha proyectado el Consorcio de Vías Verdes de la Región de Murcia –entidad que pertenece al Instituto de Turismo-, se ha convertido ya durante estos meses del verano en un reclamo turístico y deportivo de primer orden, y es un atractivo más  para los amantes del cicloturismo y el senderismo en la comarca del Guadalentín y la Región.

El proyecto de la Vía Verde Cartagena-Totana y el ramal La Pinilla-Mazarrón, que se ha acometido prácticamente en el último año, ha constituido un gran eje de más de 60 kilómetros para las actividades sobre todo de senderismo y cicloturismo.

En los últimos dos años, el Gobierno municipal del Ayuntamiento de Totana ha realizado gestiones con este Consorcio regional y el propio Instituto de Turismo para colaborar en las peculiaridades de dicho proyecto y cómo iba a afectar a este municipio.

Éste contempla la dotación de esta vía como recorrido ecoturístico que ya se viene utilizando desde hace unos dos meses como opción lúdica y de acercamiento respetuoso al medio ambiente y como itinerario, de gran valor ecológico e integración paisajística, no motorizado entre estas poblaciones.

La iniciativa ha contado con un presupuesto de 2,1 millones de euros, que han sido financiados íntegramente por Fondos Feder y por la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia.

El trazado es fruto de un ambicioso proyecto de principios del siglo pasado  que tenía como objetivo principal unir las bases militares de Cádiz y Cartagena; y que en el caso de la Región de Murcia quedó en la intención modesta de unir la comarca del Guadalentín con la del Campo de Cartagena y Mazarrón.

La ejecución inicial contemplaba la construcción de la plataforma pero nunca llegaron a instalarse las vías, con lo que jamás llegó a ser ferrocarril; y lo que se ha pretendido ahora es aprovechar dicha infraestructura, mediante el acondicionamiento de dicha plataforma del trazado ferroviario para su uso como vía verde.

El proyecto de acondicionamiento une los núcleos más significativos del trazado Totana-Fuente Álamo (32 kilómetros), Fuente Álamo-Cartagena (21 kilómetros) y el ramal La Pinilla-Mazarrón (13,8 kilómetros); y las obras comenzaron a principios del pasado año 2016 y finalizando hace unas semanas.

Además, éste recoge la restitución de la traza en aquellas zonas donde ha sido ocupada, el acondicionamiento y mejora del firme existente para la práctica del senderismo y cicloturismo y la construcción de las obras de drenaje para su correcto funcionamiento y conservación.

También se incluye la señalización sobre todo vertical y colocación de elementos de protección tanto para el usuario (barandillas) como para evitar el paso de vehículos y la recuperación ambiental, con numerosas plantaciones de especies autóctonas para la creación de zonas de sombra y la habilitación de áreas de descanso a lo largo del recorrido (cada 600 u 800 metros).

El firme de la vía es mediante tratamiento único plurifuncional, mediante un suelo con zahorra estabilizada mezclada con cemento para su uso a pie, bicicleta y otras actividades ecuestres o relacionadas con el ecoturismo.

El trazado depende en su mayor parte del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF) con el que se suscribió un convenio de cesión de uso y el proyecto se integra en el Programa Nacional de Vías Verdes, que coordina la Fundación de Ferrocarriles Españoles dependiente del Ministerio de Fomento.

El proyecto es iniciativa de la Comunidad Autónoma y en el mismo se integran hasta 15 ayuntamientos murcianos por los que discurren las vías.

Sentido descendente de la ruta

La ruta, si se hace en sentido descendente, comienza en la estación de ferrocarril de Totana. A nuestra espalda quedan los bosques de Sierra Espuña, como contraste, la ruta elegida se adentra en el árido páramo del Campo de Cartagena.

Para algunos excursionistas una larga recta de casi veinte kilómetros podrá parecer monótona y aburrida mientras que para otros servirá para concentrarse en un rítmico pedaleo. En los primeros kilómetros estaremos inmersos en un paisaje de huertas y plantaciones que exprimen hasta la última gota el agua de canales y acequias. Abundan las cuadrillas de trabajadores entregados a la dura labor del mantenimiento y recolección de los campos. En el kilómetro 12 sale al paso la solitaria estación de El Romeral.

El entronque con la antigua línea de Mazarrón se efectuaba más adelante, en la estación de La Pinilla (Km. 20) desde donde parte actualmente la vía verde que se dirige Mazarrón. La ruta continúa recto hacia Cartagena, pero en caso de necesidad podríamos avituallarnos en este pequeño núcleo rural. En el kilómetro treinta llegamos a la siguiente localidad de importancia: Fuente Álamo de Murcia, cuyo casco urbano ha de ser atravesado ya que la vía se pierde momentáneamente.

Una nueva interrupción ocasionada por la presencia de una fábrica nos obliga a hacer unos cuatro kilómetros por carretera. La Aljorra será la última población de importancia antes de llegar a la zona de influencia de Cartagena localidad a la que llegamos a través de los barrios de Llagostera y de Los Dolores donde finaliza la ruta a poco más de cinco kilómetros del centro urbano de la ciudad.

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