La visión del papel de la mujer en la sociedad que tiene el partido ultra fascista VOX no dista mucho del que aplican los países y las organizaciones terroristas que imponen la sharía en el mundo islámico. El mejor ejemplo de esta ideología patriarcal que quieren imponer en nuestra política para llevar a España de ser un referente en la lucha contra la violencia machista y la implementación de políticas de género a convertirse en la referencia mundial del patriarcado medieval. En resumen, la vuelta al Manual de la buena esposa de la Sección Femenina.

El juez Francisco Serrano, cabeza de lista de los ultrafascistas en las elecciones de Andalucía, es la mejor muestra de ello. No hay más que recordar cuando escribió en Twitter sobre una mujer que «a esta desgraciada no creo que nunca la violen ni en grupo, ni en cuadrilla, ni con alevosía o nocturnidad».

Por otro lado, el personaje que va a ser clave para la formación de gobierno en Andalucía achacó a las leyes de género los suicidios masculinos: «puede haber más de 2.000 hombres que pueden estar planeando poner fin a sus vidas por culpa del tratamiento injusto y asimétrico que impone esta normativa», además de negar la existencia de maltrato salvo en los casos más extremos: «no siempre que una mujer se siente maltratada hay una situación real de maltrato, pero al hombre que es denunciado se le detiene, se le lleva al calabozo y queda estigmatizado socialmente, lo hacemos polvo, lo hemos matado para la vida civil».

Además, Serrano es uno de los instigadores de la teoría por la cual las leyes de género y de defensa de la mujer se han convertido «en un auténtico negocio», quien se presenta ante la sociedad como una víctima del feminismo, de las políticas de género.

El propio partido ultrafascista lleva en su programa propuestas que son contrarias a los derechos de la mujer, como la derogación de la Ley contra la Violencia de Género porque su ideario machista parte de la base que la igualdad no es otra cosa que una discriminación del sexo masculino, es decir, que en su perturbada ideología machistoide no cabe la idea de que los hombres y las mujeres tengan los mismos derechos.

Santiago Abascal se ha convertido en el enganche del machismo que cada vez es más residual en una sociedad que poco a poco está siendo más igualitaria. Las propuestas de VOX en referencia a la mujer podrían ser claramente calificadas como de instigadoras del maltrato o de apología del terrorismo machista.

VOX coloca a las mujeres en una segunda categoría, es decir, sometidas al poder del hombre y el hecho de ser mujer, con este partido en las instituciones, se convierte en un riesgo porque la violencia machista será justificada por personas que integran las instituciones.

 

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