Es difícil centrarse en un tema concreto, pues son muchas las situaciones graves que acaecen en la sociedad española. La territorialidad es importante, pero llaman a la puerta otras cuestiones, a las que se debe de prestar atención y de manera inmediata; el yermo demográfico en España no garantiza el relevo generacional; el paro en octubre, sube en Cataluña y en toda España (El País, 3/11/17).

La reforma que requiere España, no es sólo territorial. Necesitamos un sistema de pensiones justo y previsible con los pensionistas. Pero hay que comenzar por reconocer la realidad y luego abordar el problema. Y es que los políticos de hoy, no hacen política.

En lo que llevamos de legislatura y con 151 proposiciones presentadas, el Congreso sólo ha sacado adelante dos leyes (una, la de Presupuestos de 2017) y tiene siete en tramitación (Público, 22/10/17).

El panorama actual refleja una situación complicada también de ideas. Tras la última encuesta del CIS, Ciudadanos sube y el PP volvería a ganar las elecciones.

El PP, PSOE, son partidos sistémicos y profesionales, máquinas de hacer políticos que dirigen el poder Ejecutivo, Legislativo y hasta el Judicial de hecho. Por lo que las medidas para resolver el golpe de Estado en Cataluña son con vistas a un futuro, que les asegure su permanencia en las instituciones.

El PP, con referencias cristianas, recordemos que se inició con la Democracia cristiana, aunque ya poco queda de eso, pues se olvida de la defensa de la familia y el rearme moral de la sociedad a través de los valores.  

El Psoe reciente, se identifica bastante más con la masonería burguesa. No olvidemos  el gran número de socialistas masones, entre ellos los fundadores del PSOE en Córdoba, el tipógrafo F. Alarcón y el agrimensor Nochetto, o el patriarca del socialismo furierista F.Garrido, o  J.L. R. Zapatero (Actuall 9/3/16).

Podemos, la tercera fuerza política, hace honor a las “máximas”, al estilo estalinista. Este partido nació en enero de 2014 impulsado por dos plataformas: una financiada por Venezuela, y el “entramado audiovisual” de Iglesias, costeado por Irán (ABC, 18/3/16), donde encuentran terreno abonado formaciones extremistas y populistas, haciendo de la protesta el alma de su mensaje, sin ofrecer ningún proyecto.

Pero, el que más me preocupa es Ciudadanos; un partido de diseño “floral”, de auténtica demoscopia, de artificio. Con `personajes agradables, “guaperas”, exitosos. Pero con un gran vacío ideológico, sin política concreta, solo a golpe de lo que más interesa. De ahí su ambigüedad en temas como el de Cataluña, que primero no quiere aplicar el 155 (Gaceta 7/7/17) y luego sí. Recordemos que ejerce la “doble  vara de medir”, según convenga, como demuestra en Murcia o Andalucía, usando criterios diferentes (Libertad Digital 3/6/17).

Quizás por esto hay partidos emergentes con la ilusión de una regeneración política, que termine con los clientelismos, con las mentiras, con la corrupción, las falsas ideologías `populismos, con las ambigüedades.

Ahora me pregunto: ¿hasta dónde dejarán que trabajen, los nuevos? ¿se aferrarán, una vez más, al sillón? ¿llegarán los golpes bajos?

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