En las calles de todas las ciudades se cruza la memoria de historias de amor, de juegos de deseo, de luchas por la libertad, de golpes que vinieron a reprimir lo irreprimible. La ruta Memoria de Orgullo, organizada por el Instituto 25 de Mayo para la Democracia (I25M), la Secretaría de Feminismos Interseccional y LGTBI y el Área de Memoria Democrática y Antifascismo de Podemos, recorre algunos lugares clave de esa memoria en Madrid, para intentar revertir la invisibilización y el silencio, y recuperar una genealogía imprescindible de resistencia y deseo.

El itinerario recuerda las primeras marchas LGTBI en nuestro país (calle Preciados); los lugares de encuentro durante el franquismo y la Transición; la historia de los Sonetos del amor oscuro de Federico García Lorca (plaza de Santa Ana); las veladas literarias –y algo más– de la tertulia Versos con faldas de Gloria Fuertes (carrera de San Jerónimo); y termina con un homenaje al cupletista Miguel de Molina (El Pavón Teatro Kamikaze).

Al final del recorrido se colocará una placa conmemorativa en la fachada del teatro. En el acto intervendrán Aitzole Araneta (responsable del Área estatal LGTBI de Podemos) y Miguel Urbán (eurodiputado y responsable del Área estatal de Memoria Democrática y Antifascismo de Podemos). También asistirán Sofía Castañón (diputada y secretaria de Feminismos Interseccional y LGBTI de Podemos) y Mar García Puig (diputada de En Comú Podem en el Congreso).

La ruta ha sido diseñada por Experimenta Madrid, está abierta al público y para participar no hace falta inscripción. Además, el Instituto 25M ha editado un mapa con las historias del recorrido, para poder hacer memoria de orgullo todas las semanas del año.

Hace 40 años, la homosexualidad dejó de ser delito en España. Según los datos que existen, más de 4.000 personas fueron encarceladas por este motivo durante el franquismo. El número de desapariciones y asesinatos se desconoce. En 1977, cuando los presos políticos salieron de las cárceles con la Ley de Amnistía, las personas condenadas por “prácticas de homosexualismo” siguieron en ellas. Ese mismo año se produjo en Barcelona la primera marcha legal por los derechos LGTBI, encabezada por seis transexuales. Recuperar esa memoria, declarar la nulidad de esas condenas y realizar las debidas reparaciones sigue siendo una deuda pendiente.

En Madrid, la primera manifestación permitida del Orgullo tuvo lugar en 1978. Las calles de esta ciudad, testigos mudos de tantas historias, las cuentan a gritos cuando se sabe dónde mirar. Seguir las huellas que dejaron —heridas y fiestas, poemas y golpes— es un modo de hacer camino junto a quienes aún no pueden ser y amar en libertad.

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