Ante una sentencia que podía haber sido histórica, nada mejor que conversar con el diputado Marco Candela de Podemos. La lucha contra los privilegios de la fracción financiera siempre han preocupado al dirigente madrileño, así como la corrupción, en buena parte por su conciencia ciudadana y su formación jurista. El diputado morado expresa en las respuestas su indignación ante lo que se puede catalogar como la apropiación del Estado por la clase dominante. Pero nada mejor que leerle para comprender y para aprender de alguien que está al pie del cañón.

D16. Antes de cualquier reflexión ¿qué opinión le merece la sentencia del Tribunal Supremo sobre el pago de los actos jurídicos de las hipotecas?

MC. Lamentamos que vuelva a manifestarse lo que ya entendemos como una norma fundamental no escrita, aquella según la cual “la banca siempre gana”. Nos parece tan grave como desolador que finalmente el Tribunal Supremo se haya corregido a sí mismo sucumbiendo a las presiones de los banqueros. Hoy es un mal día para el Estado de Derecho.

D16. Con la intervención del magistrado Díez-Picazo ¿se vuelve a demostrar cómo la clase dominante está infiltrada en la estructura del Estado?

MC. Absolutamente. Es más, puede decirse que más que infiltrada en la estructura del Estado, la clase dominante es la estructura del Estado. Porque en un Estado de Derecho verdaderamente democrático, sus estructuras se parecerían más a la gente a la que gobiernan, representan y juzgan. Eso aparte de que contarían con mejores pesos y contrapesos entre los poderes y con mejores mecanismos de control democrático.

Cuando miramos a nuestra alta judicatura, vemos que la componen casi solo hombres y todos de “buena” familia. Lo primero explica sentencias como la de La Manada. Lo segundo (a lo que hay que sumar estancias en las academias de los banqueros como fue el caso de Díez-Picazo) explica los despropósitos como este que hemos vivido con los impuestos sobre las hipotecas.

D16. Acabamos de conocer que los principales bancos en España vienen teniendo unos beneficios de 13.000 millones de euros en este ejercicio ¿qué opinión le merece esa acumulación de riquezas a costa de la mayoría de la población?

MC. La acumulación y concentración de riqueza en pocas manos es un proceso natural y conocido del capitalismo, igual que sus crisis. Bajo el capitalismo financiarizado, la tendencia es a la concentración de riqueza en manos de los banqueros.

Siempre me ha llamado la atención que de forma sistemática cuando salen noticias de los beneficios de la banca estos son siempre enormes y mayores que los anteriores. ¡No han parado de enriquecerse durante estos diez años de crisis!

Cuando el crack bursátil de 1929 hubo suicidios en masa entre los empresarios afectados. Desde 2008 yo no recuerdo haber leído noticias de suicidios de banqueros debido al estallido de la burbuja… Sí recuerdo en cambio (porque además lo viví de cerca como abogado y activista) decenas de noticias de suicidios entre el medio millón de hogares desahuciados en España desde que empezó la crisis…

D16. La fracción financiera parece la dominante en el bloque en el poder ¿qué respuestas ofrecen desde Podemos para limitar esa dominación?

MC. El ADN de Podemos viene de fábrica con un cromosoma fundamental: el de la democracia. Creemos firmemente que la solución a la mayor parte de nuestros problemas como sociedad pasa por la democratización profunda de todos los ámbitos de la vida pública y de la economía.

Por un lado, como decía antes no es posible tener un Estado de Derecho real si uno de sus poderes (el judicial) lo controlan hombres ricos. Ahí por ejemplo hay una fórmula interesante que es el sistema de becas para opositores a judicatura (jueces y fiscales) que ofrece el País Vasco. Es la forma de asegurar la igualdad de oportunidades y que por ejemplo pueda llegar a Magistrada del Tribunal Supremo la hija de un obrero desahuciado, aparte del hijo de un banquero que es como más común.

Por otro lado, en lo que respecta al poder de las entidades financieras, daría para otra entrevista el comentar todas las políticas que desde unos Estados democráticos y fuertes se podrían implementar para limitarlo. Pero se pueden apuntar unas cuantas, que en su mayor parte tienen que ver con cortar los hilos de titiritero que han ido poniéndoles los bancos a los Estados: control democrático del Banco Central Europeo, banca pública, régimen fiscal adecuado, acabar con los paraísos fiscales, acabar con las puertas giratorias y acabar con la financiación bancaria de los partidos políticos.

D16. En pocas ocasiones ha debido reunirse una Sala al completo en el Tribunal Supremo y, en el caso de lo contencioso-administrativo es casi inusual, ¿tienen claro en Podemos a qué se debe esta situación?

MC. Precisamente estuve mirando antecedentes y me llamó la atención uno: en 2013 la sección Sexta de la misma Sala del Supremo corrigió el alcance del indulto que Rodríguez Zapatero había concedido a Alfredo Sáenz Abad, Consejero del Banco Santander, justo antes de dejar el poder en 2011 tras perder las elecciones. En esa ocasión el Supremo dijo que indultar las penas (la de cárcel y las accesorias) sí, porque era una prerrogativa del Ejecutivo, pero que eso de cancelarle también de paso los antecedentes penales para que pudiese volver a sus funciones, que no, que eso ya era extralimitarse. Ahí el Tribunal Supremo dignificó su nombre y su función constitucional.

En este caso, la convocatoria de la Sala al completo es, aparte de insólita, doblemente infame. Por un lado, porque se hace a instancias de un Magistrado que a todas luces ha decidido devolverles un favor a los bancos, convocando a toda la Sala para ver si consigue así que maticen sentencias ya emitidas que perjudicarían la cuenta de resultados de esos bancos. Por otro lado, precisamente porque convoca para la posible revisión de sentencias ya emitidas, lo cual es un atentado grave al principio de seguridad jurídica, cuyos efectos ya se han visto estas semanas entre los operadores de un mercado financiero paralizado.

Díez-Picazo demuestra que sirve a los bancos y lo demuestra actuando ad hoc, cuando el Tribunal ya ha fallado sobre la cuestión… Son jueces como él quienes inspiraron lo que se gritaba en las plazas durante el 15-M: “¡No queremos ser mercancía en manos de banqueros!”

D16. El caso del robo del Banco Popular por un euro con apoyo de la JUR de la Unión Europea para salvar a uno de esos bancos TBF (Too Big to Fail), como consideran al Banco de Santander, ¿les hace sospechar que de llegar la sentencia del Supremo a instancias europeas se falle en favor de los bancos?

MC. Estrictamente hablando, el caso de la compensación a los inversores del Popular no está resuelta por la vía judicial europea. Es verdad que la Junta Única de Resolución (órgano europeo) ha dictaminado que no podrán exigir compensación, pero no tienen aún todas las vías judiciales agotadas y por poder, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea podría tumbar la compra del Popular.

En lo relativo al sistema hipotecario, lo que viene ocurriendo de forma sistemática desde que estalló la burbuja es que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea corrige a los jueces y tribunales españoles desde la óptica de sus competencias, en este caso relacionadas con el derecho de los consumidores. La justicia europea lleva varios años diciéndole repetidamente a todas las instancias judiciales españolas, incluidos el Tribunal Supremo y el Tribunal Constitucional, que nuestro sistema hipotecario y singularmente nuestro procedimiento de ejecución hipotecaria (el que termina en desahucio) es completamente leonino y contrario a la normativa europea de defensa de los consumidores.

Si hay una instancia judicial en la que pueden confiar los españoles para defenderles frente a los abusos de los bancos, sin duda ese es el Tribunal de Justicia de la Unión Europea. Y sin duda, hablando de los jueces y magistrados que tenemos en España, convendría que todos (sobre todo quienes más alto han llegado) pasaran una reválida sobre el Derecho de la Unión Europea.

D16. Como siempre el pueblo debe soportar el pillaje de los poderes económicos ¿no confirma todo esto lo que ustedes en Podemos vienen denunciando?

MC. Antes hablaba del contraste entre los suicidios de banqueros en 1929 y en 2008. Seguramente tenga que ver con que tras el crack de 1929 no se rescató a ningún banco ni inversor, mientras que tras estallar la burbuja hipotecaria en 2008 sí: en España 60.000 millones de euros (como mínimo) de dinero público regalados a los bancos para pagar su pato. Esos 60.000 millones de euros no salen de la nada, son el IRPF de millones de trabajadores, son el IVA de miles de autónomos.

Antes hablabas de los bancos TBF (“Too big to fail” – demasiado grandes para caer). Es realmente perverso el uso del término y recuerda a eufemismos como “daños colaterales” para hablar de las víctimas civiles de un bombardeo. Los bancos llamados “demasiado grandes para caer” son aquellos que se elige no dejar caer. Esta es la clave, se trata de una elección política. Esos 60.000 millones de euros públicos, junto con los billones que entrega el Banco Central Europeo a los bancos privados a interés cero para que estos luego financien a los Estados al 3 o al 4%, todo ese dineral podría emplearse para paliar los efectos de dejar caer esos bancos, reparar a sus víctimas y reencauzar la economía. Islandia dejó caer sus bancos malos y le fue estupendamente precisamente por ello. En España hace no tantos años, cuando Rumasa iba a caer por la irresponsabilidad de sus gestores, el Gobierno la expropió entre otros motivos para evitar el cierre de fábricas del grupo y el despido de decenas de miles de trabajadores.

La misma perversión lingüística la vemos en el uso del término “riesgo sistémico” cada vez que se habla de tocar la cuenta de resultados de los bancos. Díez-Picazo habla de la “enorme repercusión económica y social” del criterio del Supremo sobre los impuestos a las hipotecas: está apelando al “riesgo sistémico” de una dentellada en la cuenta de resultados de los bancos por tener que pagar un impuesto que les corresponde. Está diciendo negro sobre blanco que el interés de los bancos ha pasado a ser un criterio de interpretación de nuestras leyes.

En Podemos siempre hemos denunciado la socialización de las pérdidas de bancos y grandes empresas, así como los mecanismos mediáticos y jurídicos por los que se ha instituido. Somos partidarios de rescatar industrias, PYMES y personas. Nunca a banqueros irresponsables y estafadores.

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