Cada día que pasa Pablo Casado se va haciendo un hueco en los corazones de los creadores de memes y los tuiteros ácidos. Le quieren colocar como alcalde de Madrid y a este paso igual tiene suerte si lo es de Ávila. Porque él quiere aparentar que sabe mucho y cada vez que abre la boca demuestra que es todo lo contrario. Comenzó recomendando un libro de divulgación histórica a un historiador como Pablo Iglesias y ahora advierte a Puigdemont el mismo destino que Companys. Menos mal que ha aclarado que no eran las torturas y el fusilamiento en el Castillo de Montjuic, sino sólo la cárcel.

Es verdad que Lluis Companys acabó con sus huesos en la cárcel por proclamar el “Estado catalán dentro de la República Federal de España”. Frase que se asemeja mucho a lo que dijo Carles Puigdemont en su discurso televisado del pasado día 5 de octubre. Lo que desconoce, seguramente, es que la historia se repite esta vez como farsa. Companys hizo esa proclamación porque la derecha española de la época llevó al Tribunal de Garantías Constitucionales la Ley de Contratos de Cultivos que había proclamado el Parlament. ¿Les suena?

En 1934, una vez nombrado presidente de la Generalitat en sustitución del fallecido Francesc Macià, y como respuesta a las quejas de los rabassaires quiso cambiar las fórmulas de contratos agrícolas. La Rabassa Morta era un sistema (con tintes medievales) por el que los agricultores debían cosechar vides y de lo que sacasen entregar una parte determinada al propietario de las tierras. Quien jamás las pisó ni supo lo que era una cepa en muchos casos. El caso es que si se morían más de 2/3 de las cepas se echaba a los rabasaires de las tierras. Quedando todo el trabajo hecho para el dueño de la tierra. A esto sumar que los contratos eran por 50 años y que los dineros a entregar variaban según el capricho del propietario que impedía, además, la compra del terreno por ley.

Pues Lluis Companys quiso acabar con esta forma de explotación y que los rabassaires pudiesen comprar las tierras y no depender del propietario y sus caprichos. Evidentemente esto no gusto a la clase alta catalana ni española (en aquellos años la agricultura era fundamental) que apremió al presidente del Gobierno, el derechista Ricardo Samper a denunciarlo al “constitucional”. El resultado de la votación fue de 13 a 10 en favor del gobierno. Aun así, se produjo una negociación entre Generalitat y gobierno estatal para reconducir la situación y que no fuese anticonstitucional. Pero no gustó a la CEDA (el PP del momento) que hizo caer al presidente del gobierno y proclamó a Alejandro Lerroux, el emperador del Paralelo. Así lo acordado en las Cortes no pasó a la legislación. Por eso, los catalanes se enfadaron (al entender que les quitaban autogobierno) y declararon el Estado catalán dentro de España.

La derecha metió a Companys en la cárcel y allí se pasó dos años hasta la amnistía de 1936 con la victoria del Frente Popular. Luego vino la guerra, los juegos de Companys con el PCE y la URSS, su captura por la Gestapo, las torturas y su fusilamiento. Se creó el mito en ese momento aunque no es que fuese el más querido de los catalanistas porque le creían poco catalán. Lo que son las cosas.

En nuestros años el PP llevó al Tribunal Constitucional el Estatut votado por los catalanes para quitarles autogobierno y se ha negado a hablar con los dirigentes catalanes durante sus años de gobierno. Ahora no vendrá el DUI, pero ya les amenazan como hacían sus abuelos y bisabuelos con la cárcel. Porque a la derecha rancia, tradicionalista y franquista lo que le gusta es meter en la cárcel al que opina diferente, en especial si es nacionalista no español. Porque ser nacionalista español es lo natural y lo obligado.

El caso es que Casado, a quien quieren meter con calzador como futurible alcalde de Madrid, siendo de Ávila, sigue metiendo la pata y mostrando que algunos y algunas en el PP lo de la democracia y el consenso no lo llevan muy metido en los genes. En cuanto les tocan la bandera saltan.

Y para rematar el día, ha decidido criticar a Pablo Iglesias diciendo que ellos (Podemos) “piden asesinar” al rey. “Los que pedís asesinar al Rey y vuestros adversarios sois vosotros” ha dicho Casado. No sólo quiere llevar a la cárcel a la gente, sino que acusa sin pruebas de magnicidio a otro grupo político.

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