El diario más importante de España – el periódico global–, ha optado hoy por ajustarle las cuentas a una mosca cojonera sevillana, un insecto molesto del que llegaron a pensar hace meses que estaba alimentado desde Moscú.

Abriendo la portada de la edición digital de El País de hoy un reportaje de investigación titulado “El negocio de la manipulación digital en España” ilustrado por un pantallazo de Digital Sevilla, sobre el que concentra gran parte de la “investigación” publicada.

Sin duda interesante asunto desde el punto de vista periodístico, sino fuera porque estamos asistiendo en directo al increíble espectáculo de ver como intentan matar una mosca con un misil de largo alcance.

Vaya por delante que no comparto el ‘periodismo’ que hace Digital Sevilla a cuyo responsable conozco y reconozco por sus excepcionales capacidades en materia informática/Internet. Es un tipo con ideas, con ganas de hacer cosas gracias a sus conocimientos de Internet, ese mundo que nos maneja y gobierna a todos. Se llama Luis Villadiego, tiene solo 24 años, y desde el mundo de la informática dio el salto a la comunicación, primero en una tele local de su pueblo y optando después por una fórmula exitosa gracias a un acertado manejo de las redes sociales. Él y un puñado de jóvenes, la mayoría estudiantes, son los que están detrás de una publicación cuyos resultados de audiencia tanto llaman la atención a El País. Hijo de familia modesta y trabajadora, sus posiciones ideológicas están a la izquierda, sin dependencia de siglas, sumándose a causas como la de Spiriman, cuyos videos le han dado decenas de miles de visitas a su web. Jesús Candel vende mucho en las redes y no parece que por ser medico precisamente, sino por lo que denuncia. Por cierto, que esa es una de las críticas a Digital Sevilla, darle cancha al activista granadino Spiriman. La consigna gubernamental es desde hace tiempo precisamente esa, la de silenciar al médico granadino “porque insulta y falta el respeto a las autoridades y compañeros”; de momento han logrado cerrarle Facebook tras la presión de denuncias, aunque la concentración del día 10 en San Telmo se mantiene.  En todo caso, que dé un paso al frente el medio de comunicación que, de una manera u otra, no haya publicado videos de Jesús Candel y si se publican es porque tienen su audiencia, no porque le gusten más o menos a la Sra. Presidenta y a su consejera de Salud. Quienes denuncian estas prácticas olvidan con facilidad que los juzgados existen para dilucidar precisamente estas cuestiones legalmente, injurias, calumnias, ofensas, odios, fruto por otra parte de una generalizada ira social que nos envuelve  a todos y nos acabará destruyendo como sociedad, léase lo que está pasando en El Maresme.

Por mucho que se le diga a Villadiego que el amarillismo no es periodismo, que es una forma de manipular, él lo reconoce, pero sabe que solo un titular llamativo, incluso irrespetuoso y faltón, tiene una clientela asegurada en esta sociedad que, en teoría, ha sido ‘educada’ en el consumo de prensa durante cuarenta años entre otros por periódicos como El País. Otra cosa bien distinta es la lectura del contenido de las noticias que publican, basado la mayoría de las veces en informaciones publicadas por otras fuentes y medios que citan y enlazan, noticias a las que le dan un nuevo enfoque, una interpretación editorial propia, siempre discutible y buscan redactar el titular que más clics les arrime porque llame la atención de la peña.

El pequeño David -Digital Sevilla- lleva meses incomodando al gigante Goliat de Prisa, una técnica de promoción más vieja que el hilo negro, exitosa sobre todo cuando te entran al trapo como ha sido el caso.

En especial arremetieron contra el periodista David Alandete, subdirector de El Pais, una bulla rápidamente viralizada en la red y que, a la postre, a quien ha beneficiado es al joven Villadiego y a su popular plataforma digital.

¿Y por qué la bronca? Pues eso es lo más gracioso del asunto. La apuesta editorial de Villadiego por las tesis rusas en política internacional, con caña permanente a Trump y a EEUU convertían a DS a los ojos de quien destapó supuestas operaciones de Putin para desestabilizar España vía internet, en una terminal mediática de los rusos en España, cometiendo el error de picar el anzuelo de un habilidoso experto en la dinámica de redes que aprovecharía el resbalón. Alandete le preguntó en público, vía twitter y creo que con una ironía mal desarrollada, si DS eran rusos. Aquello desencadenó una ola de simpatía hacia DS en forma de seguidores que han sido los que le permiten actualmente destacar en audiencia e ingresos.

 

El reportaje de hoy de El País le da el espaldarazo definitivo a una publicación que denominan como pirata, de la misma forma que llamábamos desde las radios a los postes que se instalaban aquí o allí sin papeles de la Juntaun campañón que sin duda tendrá repercusiones positivas en los ingresos futuros de DG, que esa no es cuestión baladí como intentaré explicar brevemente.

Si se analiza la información publicada observarán como se destacan, entre otros, los titulares de artículos que hablan de Susana Díaz pero no se incorporan sus enlaces correspondientes, de tal manera que el lector pudiese valorar por sí mismo si se habían pasado uno, siete o catorce pueblos a la hora de titular la noticia, normalmente en un lenguaje propio de Twitter que, para desgracia del periodismo políticamente correcto, es el que usa y entiende más gente de la que imaginamos.

Se pronuncia en el reportaje el presidente de la Asociación de la Prensa de Sevilla, Rafael Rodríguez y lo hace con estas dos solemnes afirmaciones: “El daño que páginas como Digital Sevilla le hacen al periodismo es bestial” (…) “Nuestra batalla es defender la ética, la decencia y la honestidad de esta profesión”.

Con ambas afirmaciones se puede estar de acuerdo sin problema, dicho lo cual me pregunto si la APS en estos meses, al ver el ruido enorme montado por estos chavales, ha contactado de alguna forma con ellos para decirles que están haciendo “un daño bestial” al periodismo, habría sido útil.

La A.P. de Madrid salió al paso defendiendo a Alendete,  de las críticas, entre otros medios, de Digital Sevilla.

Más daño o incomodidad le está causando DS a Susana Díaz y a su partido el PSOE-A, a la imagen y a la gestión política de ambos contra los que, efectivamente, descargan dureza extrema, con mala leche, mezclada con sarcasmo que  suele ser lo que más molesta.

¿Y si DS fuese en realidad una publicación satírica y humorística disfrazada de seria? Sí, ríanse, pero esto se iba a poner muy serio si nos pusiésemos a juzgar lo que hacemos unos y otros en el periodismo y, sobre todo, por qué lo hacemos.

Y es aquí donde entraríamos en el tema mollar de esta historia, el dinero, el mardito parné que todo lo mueve desde la política, esos políticos  que quieren influir en todo, hasta en la sintonía que le pongan a un telediario..

Lo cuentan muy bien los colegas de El País. Además de tocar las bolas al Poder andaluz de Susana Díaz, los jóvenes de DS están comiendo, viviendo, estudiando gracias a ese proyecto que gustará más o menos pero que sube a diario en el ranking de las webs mundiales.

No dependen de la publicidad institucional que Chiqui les suelte desde la consejería de Presidencia de la Junta, ni de las campañas del ayuntamiento de Juan Espadas, ni del banner publicitario de Villalobos desde Diputación anunciando los excelentes chorizos de El Pedroso. Dependen para vivir de tres señores llamados Larry Paige, Sergey Brin y Mark Elliot Zuckerberg, ninguno habla habitualmente con Susana,  ni con Sánchez, Rivera o Rajoy; los dos primeros son los dueños de Google y el tercero de Facebook. Esas son las empresas que soportan con sus multimillonarias ganancias anuales este tipo de proyectos buenos, regulares, malos  e incluso dañinos que se alimentan de migajas que suelta el colonialismo económico digital por todo el mundo y que hoy tanto ha preocupado al periódico global español al situar el aspecto del “negocio” por delante de todo lo demás. No tiene pinta que Villadiego acabe en Panamá.

Así está este negocio, unos robots ponen automáticamente anuncios que tu no controlas en la web y cobras en función de visitas y clics puntualmente cada mes.

Recurrir a ese recurso, legítimo aunque cuestionable por aspectos éticos no resueltos, a ese tipo de imaginativas ayudas está empujando una administración pública que invierte muchos millones de su mil millonario presupuesto anual en comunicación, publicidad y propaganda sin que eso revierta en creación de nuevos puestos de trabajo en el sector; ni siquiera han servido para mantener los que había antes de la crisis. La Junta no planifica sus inversiones publicitarias institucionales en función de verdaderas necesidades sociales o económica, ni la distribuye con criterios técnicos y profesionales de audiencia real de los medios. Pesa, sobre todo, la docilidad y el comportamiento del medio. Lo hace para mantener las riendas y bien prieto el bocado del periodista. Les aconsejo que presten atención a la cuña que Economía ha puesto en las antenas de radio estos días, a ver si adivinan qué venden con ella y les recuerdo que Susana se ha desgañitado diciendo que las autonómicas no se adelantan.

La publicidad institucional, conviene reiterarlo una vez más, sigue siendo el principal instrumento usado por el poder para amordazar a los grupos mediáticos más críticos o importantes y a sus periodistas para que los ciudadanos no se enteren de cosas que tiene derecho a conocer y se les oculta por intereses muy diversos, no siempre confesables ni favorables para el interés general. Es exactamente lo mismo que hacen otros medios de signo editorial distinto soslayando las corrupciones del PP andaluz.

Pero no, ese no es problema digno de indagar para el periódico del grupo más y mejor beneficiado por los presupuestos de publicidad y actos promocionales de la Junta desde que echaron a Escuredo en el 1984.

El objetivo parece que era darle un buen azote en el culo al tal Luis Villadiego, al que tanto le gustan las cosas que hace en Siria la Rusia de Putin. Y de paso poner a la autoridad (en abstracto) en situación de alerta contra DS, determinando lo que es basura en la red y lo que no lo es. Lo que no han calibrado en El País es que quizás el mes que viene DS cobre más de lo que dicen que cobran de Google y Fecebook gracias a la promoción gratuita que hoy le hacen. Ponerles a su nivel la portada y que aumente el club de fans de DS, no creo que haya sido un gran servicio  a ese periodismo que dicen defender y representar.

Nota final para mi presidente de la Asociacion de la Prensa de Sevilla:

Como bien sabes Rafael comparto al cien por cien lo que dices en esta frase “Nuestra batalla es defender la ética, la decencia y la honestidad de esta profesión”.

Pues te voy a pedir un favor como periodista y como afiliado a la APS. Que la próxima fiesta de los premios del patrón de los periodistas de Sevilla no esté patrocinada ni se celebre en Cajasol si el Sr Pulido sigue siendo el presidente y si continúa investigado por La Audiencia Nacional en el Caso Banca Cívica;  búsquemos otro sitio para el encuentro anual. Y como eres buen lector de información y conocedor privilegiado del patio sevillano te imagino al corriente de métodos y maneras empleadas por el patrocinador con compañeros y compañeras periodistas, por no hablar del manejo y utilización descarada de medios, siempre orientado en una misma dirección política y de intereses.

Un señor que, recodarás porque estabas sentado a su lado, en su último discurso ante los periodistas, presidiendo un acto convocado por la APS el año pasado, se solidarizaba con nosotros con estas palabras: “Los medios de comunicación – afirmó Pulido desde el atril- atraviesan por un momento difícil, también otros sectores de la actividad. Cada año en esta ceremonia de entrega se ponen sobre la mesa los problemas y es comprensible que así sea. Problemas económicos, problemas de precariedad y desempleo, amenazas a la independencia y el desafío cada vez mayor que representan unas redes sociales, ciertas plataformas digitales que a menudo pueden confundir al lector y que a veces lo disfrazan de información cuando la objetividad y el contraste de la información, la objetividad decía, no están a menudo y ni siquiera se les espera”.

Todo un precursor hablando de piratas el Sr Pulido, quien se empleó a fondo contra ciertas plataformas digitales que confunden.

Meses después, nos enteramos que días antes de pronunciar ese discurso preocupado por las noticias falsas, se había autocolocado un sueldo anual de 200.000 euros en la Fundación Cajasol, tras percibir una millonaria indemnización por despido de 1,5 millones en La Caixa.

Sabes que cuentas conmigo en esa batalla para, como presidente de la APS, defender la ética en este oficio, pero no para reírle las gracias y ocurrencias a quien, en mi caso, movió los hilos en Canal SurTV – pregunta, pregunta y que no te mientan– para dejar de ser contertulio en Canal Sur TV y Radio. Esos vetos de ese año en Canal Sur a concretos opinadores – Paco, Isabel, Antonio, yo…– querido Rafael, esos vetos sí que hicieron daño al ejercicio del periodismo y al pluralismo en la nuestra. Y tú lo sabes porque sigues colaborando con aquella casa. Eché de menos entonces que la APS dijese algo. El tiempo, querido compañero, da y quita las razones, aunque a veces tarde en llegar. Cordialmente P.F. Salud.

¿Quieres recibir las novedades de Diario16?

Compartir
Artículo anteriorPedro Sánchez tiene la oportunidad de desmontar a Albert Rivera
Artículo siguienteSánchez Haro ve peligro en el recorte del 16% de la PAC
Periodista. Sus inicios profesionales fueron en Cataluña a principio de los años 70. Tras su vuelta definitiva a Sevilla en 1979 fue nombrado Jefe de los Servicios Informativos de la Cadena SER en Andalucía, cargo que desempeñó hasta 1987 que le encomendaron ser Director de “Matinal SER” en Madrid. En 1981 obtuvo del Premio Ondas junto a su equipo del informativo regional de la SER en Andalucía. La labor decisiva desempeñada por los informativos de la SER durante el proceso autonómico andaluz hasta el 28F, dirigidos por Pepe Fernández, fue sin duda clave en aquel reconocimiento. Formó parte de los fundadores de Onda Cero en 1990 en Sevilla, tres años después fue nombrado Director Regional de la cadena, cargo que abandonó en 2014, tras diecinueve años al frente de la gestión regional de las más de sesenta emisoras que posee en Andalucía el Grupo AtresMedia.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

seis − 2 =