El Parador de Turismo de Lorca, perfectamente dirigido por el aguileño Juan José Asensio Dólera ha dado el pistoletazo de salida gastronómico de la Feria y Fiestas de Lorca, mediante  una fusión de la mejor gastronomía española –en este caso regional- con una introducción al mundo de la cerveza y el  maridaje con las mejores cervezas selectas de la firma cervecera Heieneken. En este maridaje estuvo presente el experto en hostelería José Ángel Díaz.

Es la primera vez que se celebra en Lorca, donde ha sido acogida con bastante aceptación. Se trata de degustar la cerveza en sus distintas calidades, desde el aperitivo al postre.

La propuesta, presenciada por 50 personas llegadas de toda la región y de la ciudad anfitriona, fue conducida por Diana Álvarez Sierra, de la firma Heineken, y José Antonio Morales, Chef del Parador de Lorca. Ambos explicaron a los comensales los aspectos más relevantes acerca de la fusión de cada una de las cinco cervezas Premium con los platos elaborados por el equipo coordinado por Morales.

Como preludio a los productos cerveceros a saborear, Diana Álvarez informó sobre las propiedades y aplicaciones de cada una de las cervezas, donde, por ejemplo, es importante realizar “un tiraje perfecto” del líquido. La primera en aparecer en escena es la “Amstel Oro”, cuyo tiraje hay que hacerlo completamente en sentido vertical.

 La “Amstel  Oro” es una cerveza de fermentación baja de color oscuro, proporcionado por su malta negra, con una espuma blanca intensa, cremosa y persistente en el vaso, dejando claros anillos a medida que se consume. Su aroma a malta tostada intenso combina a la perfección con los aromas frutales de fondo y con su sabor dulce y poco amargo que inunda el paladar pero con buen paso de boca, de cuerpo ligero-medio y final suave acaramelado nada amargo. A esta cerveza le acompaña una entrada compuesta por platos elaborados con “puntos” de dulce y amargo, que sirven como contrapunto. En este caso, el paladar se deleita con un mollete con pollo, reducción de vino de Yecla, cebolleta y clilantro, seguido de un caballito de marisco con mojo verde y la típica marinera murciana.

De la “Oro” a la “Sol”, de procedencia mejicana. Dijo Diana que la “Sol” es una cerveza clara, poco amarga y refrescante. Entre sus ingredientes se encuentran la malta, agua, levadura y un lúpulo resistente a la luz. Cuenta con 51 controles de calidad y cinco procesos especiales de filtrado y permanece 10 días en reposo a -1° C para asegurar su sabor característico. Grado alcohólico: 4.5%. La cerveza “Sol” goza de un exquisito sabor que “combina” especialmente con comidas picantes. Para la ocasión, José Antonio Morales y sus compañeros elaboran una ensalada de brotes y sardina marinada, destacando los cítricos y tomate cereza confitado.

Tras la “Sol” llega la “Paulaner”, una firma fundada en 1.634 por los frailes Mínimos del claustro de Neudeck. El orden mendicante y la cervecería llevan el nombre de Francisco de Paula, el fundador de la orden. “Paulaner” es una de las seis fábricas de cerveza que ofrecen cerveza para la Oktoberfest, la fiesta de la cerveza alemana que data de 1.810. Cerveza que contiene levaduras sin filtrar y mucha proteína, según recuerda Diana. Para la perfecta degustación de la “Paulaner”, el chef Morales ofreció un delicioso arroz caldoso marinero.

La fusión prosigue con la cerveza “Affligem”, y calificada como la más antigua del mundo, según relata la conductora del evento. Comentó Diana que “Affligem” es una cerveza de baja fermentación que ofrece variedades infinitas. Una cerveza de “abadía” por su origen monacal trapense, desde el año 1.074. De doble fermentación, puede conservarse a 24 grados durante 15 días para ser consumida. La “Affligem” marida con un timbal de cordero al ajocabañil, elaborado con cremoso de calabaza totanera, explica el chef Morales.

El epílogo llegó con la icónica cerveza “Guinness”, negra, muy especial, procedente de Dublín. “Guinness” se elabora desde el año 1.759 y se basa en el estilo “porter”, originado en Londres a principios de 1.700. La característica distintiva en el sabor es la cebada tostada que se mantiene sin fermentar. La gruesa y cremosa espuma es resultado de una mezcla de nitrógeno añadida en el envasado. Lo que está comprobado es que no lleva café, pese a la creencia popular. La cerveza Guinness es un caso especial, donde una marca de bebida alcohólica hecha por una empresa privada ha llegado a identificar el alma de una nación. “Guinness” en Irlanda es toda una institución por derecho propio, llegando incluso a simbolizar al pueblo irlandés. Y para beberla en el Parador de Turismo, nada mejor que maridarla con un excepcional postre de chocolate en texturas. 

Sin duda, una interesante iniciativa promovida por la cadena hotelera española y que ha servido para que el Parador de Lorca siga siendo puntero en su recorrido iniciado en julio del año 2.012.

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