La Unidad de Estimulación Cognitiva del Consorcio Hospitalario Provincial de Castellón ha organizado una serie de talleres de rehabilitación cognitiva dirigidos a personas que presentan leves pérdidas de memoria, despistes u olvidos diarios. Algo que vendría muy bien a tanto político y a tanta política despistada. En la Comunitat a todas esas personas del PP que no recuerdan, hasta que les pueden caer más de 20 años de cárcel (que es un instrumento muy eficaz), o en Madrid a Cristina Cifuentes para ver dónde está su Máster.

Volviendo al tema, el jefe del servicio de Neurología del centro, José Cerdá, ha explicado que los pacientes que participan en esta iniciativa desarrollan su capacidad cognitiva gracias al esfuerzo realizado por ellos, así como por el hábito de trabajo que han adquirido al incorporar en su vida cotidiana los ejercicios aprendidos durante las sesiones. A esta unidad son derivadas aquellas personas que previamente han sido atendidas por el Servicio de Neurología y Neuropsicología y muestran un deterioro cognitivo ligero que consiste en faltas de atención o problemas puntuales de memoria.

“Los pacientes tienen una edad media de 60 años”, ha manifestado la psicóloga Verónica Casañ, quien ha puntualizado que “la jubilación, las limitaciones físicas que surgen con el paso de los años, el fin de determinadas tareas como la crianza de los hijos o la reducción de actividades intelectuales influyen en las personas mayores”. En este sentido, la especialista ha explicado que la reducción de la actividad física, social y cognitiva conlleva estados emocionales bajos, aislamiento o posibles depresiones que, a su vez, provocan nuevas pérdidas y deterioros.

“Por ello, es frecuente que nuestros mayores presenten dificultades en los procesos de adquisición y recuperación de la información, problemas de atención, ensimismamiento, pérdida de movilidad, agotamiento excesivo o alteración del sueño”, ha subrayado Casañ.

En la unidad se trabajan diversas áreas del funcionamiento cerebral responsables del correcto funcionamiento y recuperación de la información. Una media de diez pacientes participan en las sesiones de grupo en las que se estimula la memoria, se fomenta el recuerdo, entrenan la atención y aprenden técnicas de relajación. Las sesiones se realizan en grupo porque el contacto social entre los pacientes favorece que éstos puedan entender y compartir problemas con otras personas que atraviesan la misma situación y ello les ayuda a afrontar sus problemas.

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