El Institut Valencià de Conservació, Restauració i Investigació ha restaurado un conjunto de legajos manuscritos procedentes del Archivo Municipal de Vistabella del Maestrat, que tienen la peculiaridad de estar escritos en valenciano pese al Decreto de Nueva Planta emitido por el rey Felipe V en el que se abolían los privilegios y fueros de la Corona de Aragón.

Se trata de documentos que hablan sobre los pasos, abrevaderos, campos de herbaje para el ganado, en otros, de este término municipal castellonense durante el siglo XVIII, así como documentación sobre el padrón o los lindes de las tierras del municipio en el siglo XIX, o una interesante documentación sobre el inventario de los efectos existentes en el ermitorio de San Joan de Penyagolosa en 1845, el reglamento que debía seguir el ermitaño del santuario en 1859 o las bases que dispuso el Obispado de Tortosa al Ayuntamiento de Vistabella para la buena administración del santuario.

Al hablar de legajo nos referimos a un conjunto de papeles archivados, generalmente cosidos y sin encuadernación, que custodian documentación referente a un mismo asunto. En este caso, todo el conjunto ha sido elaborado con un papel similar: un papel verjurado de grosor medio en el que se puede observar alguna filigrana – león, sol, corona- . La similitud en el soporte de la escritura y el que todos los legajos hayan sido almacenados en el mismo lugar, ha dado como resultado que los daños y degradaciones que se han producido sean muy similares en todas las piezas.

El estado de conservación en el que se encontraban era bastante precario, sobre todo como consecuencia de la acidez y oxidación del papel a causa del envejecimiento natural de la lignina que contiene el soporte. Las degradaciones más notorias que se apreciaban consistían en manchas de humedad por capilaridad, presentes en la totalidad de las piezas a intervenir, manchas rojas procedentes de algún derrame accidentado de tinta, así como numerosos rasgados y pérdidas de soporte.

El proceso principal de esta intervención ha sido la limpieza, tanto en seco como en medio acuoso. Con estas técnicas se han podido eliminar las manchas superficiales y otras más incrustadas como manchas de humedad y de tintas rojas, que dificultaban y entorpecían la lectura del texto. También se han eliminado las deformaciones causadas por pliegues en las hojas y se han reparado los rasgados y pérdidas de soporte, con injertos de papeles de características similares al original. Para finalizar la intervención, todas las piezas fueron cosidas y almacenadas individualmente en cajas de conservación realizadas a medida.

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