El señor Mariano Rajoy, como presidente del Gobierno español, tiene, entre sus muchas responsabilidades, defender el prestigio de España y con todo lo relacionado con el Procés, no lo está haciendo, más bien está dejando en ridículo a nuestro país por la ideologización extrema con que se está llevando el caso por parte de ciertos jueces. El último revolcón que se ha llevado nuestro país ha sido la denegación por parte de la Justicia de Bélgica de la entrega de los ex consellers catalanes que allí se encuentran.

Párese usted a pensar un poco y deje que los valores democráticos se impongan a la sinrazón de quienes defienden un modelo de nación que nada tiene que ver con los tiempos actuales. Siempre se ha mostrado como un político frío que sabe manejar los tiempos a pesar de que el cuerpo le pidiera actuar de otro modo. No obstante, en el tema catalán no ha calculado bien las consecuencias que para el prestigio de España están teniendo las actuaciones de nuestro sistema judicial.

Deje que los valores democráticos se impongan a la sinrazón de quienes defienden un modelo de nación que nada tiene que ver con los tiempos actuales

Los mensajes de patriotismo hispánico y las medidas de fuerza no han servido para nada porque el pueblo habló bien claro el día 21 de diciembre: querían que los partidos catalanes gobernaran Cataluña y sólo un 4% apoyó al suyo, mientras que C’s ganaba las elecciones. ¿No se ha dado cuenta de que el extremismo de Rivera y Arrimadas sólo les sirve a ellos? ¿No se ha fijado en que, mientras el partido naranja gana en las encuestas por plantear políticas ajenas totalmente al respeto a la democracia y los derechos humanos, su partido no hace sino perder apoyos? Con su experiencia política, ¿cómo ha podido dejarse engatusar por alguien como Rivera, un hombre al que le importa muy poco dejar por los suelos el prestigio de España si con ello logra alcanzar el poder?

Señor Rajoy, usted no es un hombre autoritario. Rivera, sí. Usted no odia a los nacionalistas —ejemplo de ello es el pacto alcanzado con el PNV para los Presupuestos Generales del Estado. Rivera sí. Por esta razón le pedimos que no se deje engatusar por los cantos de sirena ni por el ruido de las sirenas demoscópicas. Si se sigue haciendo caso de una persona que en su fanatismo ha llegado a exigirle a usted, al presidente del Gobierno, que incumpla la ley manteniendo el artículo 155 aunque se forme un Ejecutivo en Cataluña, España continuará haciendo el ridículo fuera de nuestras fronteras.

Donald Trump afirmó una vez que mantendría «a las familias unidas, pero tienen que irse», en referencia a la expulsión de migrantes latinos de Estados Unidos. Albert Rivera e Inés Arrimadas también están muy preocupados por la unión de las familias catalanas pero sólo si se trata de las que comparten su espacio ideológico porque en ningún momento hemos escuchado a los líderes del partido naranja preocuparse por las familias de los presos políticos, más bien algún dirigente se rio de los hijos de Oriol Junqueras cuando viajaron a Estremera para visitar a su padre. ¿Este es el estilo de política que usted defiende? Creemos que no. Podremos tener nuestras discrepancias ideológicas, que las tenemos, sin embargo, nos podríamos sentar a tomar un café y discutir civilizadamente nuestras diferencias. Con Rivera eso es imposible porque no tiene ninguna base política ni ideológica sobre la que justificar su discurso.

Deje de pensar en el rédito electoral que pudieran tener las políticas de mano dura con Cataluña y plantéese actuar de un modo más humano

Señor Rajoy, actúe con ética y gobierne para todos los españoles. Deje de pensar en el rédito electoral que pudieran tener las políticas de mano dura con Cataluña y plantéese actuar de un modo más humano porque, de esa manera, España no volverá a hacer el ridículo ante la comunidad internacional. Gánese los votos en la calle y permita que los catalanes decidan su futuro. Si lo hubiese hecho hace un lustro, como se le pidió desde diferentes foros y partidos, ahora mismo no nos hallaríamos en la situación en que nos encontramos. Deje en libertad a los presos políticos y permita el retorno de los que se encuentran fuera de nuestras fronteras por temor a no hallar justicia en nuestra Justicia. No utilice a Cataluña como en el pasado el sector más ultraconservador de su partido usó a las víctimas del terrorismo de ETA.

Señor Mariano Rajoy, por la salud y la supervivencia de nuestra democracia, le volvemos a instar a que no se deje embaucar más por el «aprovechategui» de Rivera. España ganará prestigio y dejará de hacer el ridículo.

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