Dejando a un lado las cuitas personales, los desencuentros y centrándose en la campaña electoral que hay por delante, lo más lógico es que los dos partidos situados a la izquierda (no vamos a discutir sin más o menos a la izquierda, ni si más o menos verdadera) comenzasen a centrar sus ataques en los partidos de la derecha. Da igual Pedro Sánchez que Pablo Iglesias. Ambos parecen enzarzados en una guerra cainita por una coma o un punto y seguido que ya ha quedado en el pasado. Ni uno, ni otro supieron o tuvieron la habilidad de conformar un gobierno del tipo que sea, pero esto no empece para estar peleándose en el barro. Porque, además de ser muy sucio, permite que los verdaderos antagonistas cojan ventaja y se sientan con la suficiente fortaleza para intentar llegar al poder presidencial. Y ahí sí que veríamos un perjuicio para todas las personas.

Es cierto que el tema catalán todo lo opaca y todo lo llena de polvo del camino. Pero no es tema para reproches entre unos y otros y preguntas retóricas o sin fundamento sobre qué hubiera pasado. Sin duda cualquier situación mejor que si estuviese la derecha gobernando. Desde el PSOE afirman que el gobierno se hubiese roto por la posición de Iglesias y todo Podemos respecto al procés y la condena. Puede que sí y puede que no. No lo podemos saber porque no en todas las circunstancias las personas actúan de la misma forma. El contexto y la coyuntura tienen capacidad de influencia en el comportamiento. Cualquiera de las personas que leen estas líneas seguro que no tienen pensamientos de matar a nadie, pero si se viesen en la tesitura de tener que hacerlo para salvar la vida propia… veríamos. También es cierto que no sabemos cómo se habría comportado Sánchez de haber formado gobierno y tener que depender de los votos de ERC. ¿Hubiese sido menos brusco en sus manifestaciones y habría hablado de diálogo e indultos? A saber, lo único cierto es que nunca lo sabremos porque no ha pasado así. Y hoy, con una campaña por delante, cada uno de los candidatos se han comportado mirando a las urnas del día 10 de noviembre.

El candidato Pedro y el presidente Sánchez.

Comencemos por Sánchez pues no sólo es el presidente en funciones sino que las encuestas le dan como favorito para volver a vencer. Desde Moncloa, el camarlengo Iván Redondo, junto a José Luis Ábalos y demás edecanes, han diseñado una campaña dividida en dos partes. Hasta ayer era la campaña del “candidato Pedro” donde se supone que debía plantear las cuestiones programáticas y una segunda donde actuaría como presidente. En general, ha decidido el equipo estratégico que el candidato socialdemócrata haga una campaña mirando más hacia la derecha que hacia la izquierda. Mirando más a esos “votantes huérfanos” (que dijo Sánchez) que ha ido dejando Albert Rivera en el hundimiento del Titanic naranja. Es una estrategia como otra cualquiera y ya se verá si resulta bien. La lógica es acabar con Ciudadanos y quedarse con la mayor parte de esos votos, de ahí la firmeza en el tema catalán o las críticas a esa formación. Un partido que da boqueadas buscando oxígeno y que ya ha transferido sus votos a PP y Vox, más lo que esté captando el PSOE.

Está muy bien esa estrategia pero en vez de criticar constantemente a Podemos, parece que ponen los ojos para cada lado como Marty Feldman, debería señalar la corrupción del PP o el peligro que supone un Vox que viene creciendo y que con el tema catalán veremos qué pasa. A Podemos le puede criticar sin duda, pero tal y cómo se muestran las encuestas mejor que no se pase y rompa puentes no vaya a ser que no pueda negociar a su izquierda y sólo le quede la derecha. O permita que el PP siga subiendo hasta situarse a su altura. Una campaña electoral puede cambiar hasta un 5% el voto y si no centra sus ataques en lo mal que gestiona el PP, con sus privatizaciones, igual se encuentra con una sorpresa porque la abstención aún no se sabe a quién afectará. El PSOE debería obtener votos si ataca a la derecha (PP y Vox) tanto de gente de Ciudadanos asqueada de la corrupción popular y la misoginia neofascista, como de gente de Podemos/IU que entienda que sí ataca a la derecha. Si sólo ataca con dureza a Podemos igual hace perder voto a las dos formaciones por mandar a la ciudadanía a la abstención o entregarlos al chico de las gafas “ahora sí, ahora no”. Que los “malos” están a la derecha, no a la izquierda es de primero de izquierdas.

Iglesias y los traidores.

Y como los malos están a la derecha Iglesias debería aplicarse el cuento él también y dejarse de atizar día sí, día también al PSOE. Que si no quiso pactar, que si va a hacer gobierno con Ciudadanos (imposible según las encuestas, por cierto), que si es Sánchez realmente de derechas, que si sólo con Podemos puede haber un gobierno que mire a la izquierda… ¿Qué izquierda? A saber porque ambos candidatos están peleando por una izquierda que las personas no acaban de ver de forma plausible. Cierto que Iglesias por su posición en el tablero político si ataca a su derecha acaba atacando al resto de partidos menos al PCTE, pero hay que saltarse al menos al PSOE para que tenga efecto su campaña. ¿Piensan en Podemos el argentino y demás asesores que atacando despiadadamente al PSOE ganarán algunos votos? Seis, siete. Si aún no se han dado cuenta que la mayoría de sus votos están en la abstención y que sólo los ganarán atacando con dureza a la derecha van tarde.

A Iglesias cuando mejor le ha ido en todos estos años es cuando ha metido el miedo en el cuerpo a los poderosos de verdad. Cuando banqueros y empresarios han sentido que iban a por ellos es cuando la formación morada ha tenido un gran apoyo. En cuanto se ha dedicado a peleas internas y disputas con los demás partidos de la izquierda olvidando quienes son los malos ha bajado su peso político. Que critique algo a Sánchez es medio lógico, hay que cubrir todos los flancos, pero sin ser hirientes. Más que nada porque, como le sucede a los socialdemócratas, Errejón está presto a llevarse esos votos sin prácticamente hacer nada. Es lo que tienen los traidores que se mueven a gusto en el barrizal y lo peor que pueden hacer Iglesias y Sánchez es permitir que haya un barrizal en el que algunos puedan ganar apoyos con la pelea de los demás. Así que Iglesias debería atacar con más dureza y siendo menos populista. Diciendo con claridad que se perjudica a la clase trabajadora (no esa cosa evanescente de la gente), que los empresarios y financieros están robando a las personas y que el peligro es que gobiernen PP y Vox de la mano.

Ustedes se preguntarán que Errejón también podría decir algo contra la derecha. Eso es porque son muy amables y le sitúan en la izquierda. Además, ¿alguien les escucha, alguien les oye hablar, alguien sabe quiénes son? Populistas que acabarán ocupando el hueco que deje Ciudadanos ni más ni menos. Y si llegan a eso y no acaban con los cuatro del gallinero del establishment mediático.

Sólo hay dos opciones serias en la izquierda y son PSOE y Podemos, a los que preguntamos ¿serán tan amables de criticar a la derecha de una vez? Que cuando quieran darse cuenta igual les han levantado la cartera desde la derecha, lo que significa que se la habrían levantado a toda la izquierda. Cuando terminen las elecciones díganse lo que quieran, pero dejen las peleas en las redes, en los medios y en las calles y pónganse a criticar a la derecha. Ellos sí saben a quienes atacar y lo hacen todos los días. No les verán pelearse entre ellos salvo con indirectas, pero Podemos y PSOE a garrotazos como en el cuadro de Goya.

Post Scriptum. Como habrán visto en el artículo, y si no lo han comprendido por eso lo explicamos, damos por hecho que sí se critica a la derecha pero no con la suficiente virulencia, y que los medios de comunicación controlados por la clase dominante lo único que sacan son las declaraciones cainitas. Si dejan de atizarse unos a otros se evitará que los medios estén nutriendo de carnaza el debate público y tengan que llenarlo con otras frases. Lo cual nos hace recordar que los gestores y gestoras de las cuentas de los partidos y los políticos deberían evitar esos mensajes y centrarse en la derecha. ¡Que a Juan Marín vicepresidente andaluz de Ciudadanos le van a legalizar una casa ilegal en Andalucía por parte del trifachito y no se ha escuchado nada!

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