Susana Díaz ha destacado que España necesita reformas “para superar los problemas que hemos podido detectar en estos años” pero “nunca para derribar todo lo que hemos conseguido los españoles en este periodo de libertad”. En su tradicional Mensaje de Fin de Año, ofrecido desde el Conjunto Arqueológico de Medina Azahara, en Córdoba, Díaz ha asegurado que “Andalucía no será un pasajero más” en este periodo de cambios, porque es la comunidad con más habitantes y porque “nuestra trayectoria” y “apuesta por la bandera de la igualdad” nos avala.

En este sentido, ha recordado, “el 4 de diciembre, cuyo 40 aniversario hemos celebrado recientemente, y sobre todo el 28 de Febrero, dejaron una huella que, aún hoy, es perfectamente reconocible en el estado autonómico”. A su juicio, “la igualdad de derechos y de oportunidades es la condición imprescindible para una convivencia que se asiente en la evidente diversidad de España”.

Susana Díaz ha dejado claro que la “apuesta de Andalucía por la igualdad no mira únicamente a los territorios sino esencialmente a las personas” y, por ello, ha insistido, “nuestra comunidad está haciendo, muchas veces en soledad, un gran esfuerzo por mantener y mejorar los grandes servicios públicos que aseguran el Estado de Bienestar”, sobre todo en materia educativa, sanitaria y de dependencia, en las que se invierten “ocho de cada diez euros de los andaluces”. Para su mantenimiento en condiciones de igualdad, ha advertido, “es imprescindible” un nuevo acuerdo de financiación de las comunidades autónomas donde Andalucía no esté “discriminada” como hasta ahora.

En cuanto a las “medidas importantes” realizadas por el Gobierno andaluz para la mejora de la educación, la presidenta ha recordado la práctica exención del pago de la matrícula universitaria a estudiantes que aprueben, una iniciativa “pionera en España” y “en sintonía con las políticas en vanguardia en el resto de Europa”. Desde el convencimiento de que la formación es “no solo el mejor vehículo para la movilidad social sino la llave de un futuro mejor para el conjunto de la sociedad”, ha puesto en valor el trabajo hecho por el profesorado y los maestros y maestras, los cuales, ha defendido “merecen nuestro afecto, el mayor reconocimiento social y profesional”.

En lo que respecta a la sanidad pública, Díaz ha defendido el aumento de recursos que se destina a este servicio, el más extenso del país y que, por tanto, “no está exento de algún problema”, con más de 80 millones de actos médicos al año. Pese a todo, ha dejado claro, “nadie puede poner en duda de que es un orgullo y una garantía para todos los andaluces”. Por ello, cada ejercicio se aumenta el presupuesto para hacer frente a los “nuevos retos” y apostar por materias clave como la investigación y la innovación. Especiales palabras ha dedicado la presidenta a los profesionales del sector, y a quienes le ayudan en su tarea diaria, porque “son un ejemplo de buen hacer y de compromiso con el servicio público”.

El fortalecimiento del sistema de atención a la dependencia es otra de las prioridades del Gobierno andaluz porque “una sociedad cohesionada y solidaria tiene que saber atender también a las personas que, por circunstancias diversas de edad, de enfermedad o de discapacidad, tienen dificultades para desarrollar con autonomía su propio proyecto de vida”. En este sentido, ha defendido, es necesario “conseguir que todas las administraciones públicas cumplan sus obligaciones, especialmente las financieras, como lo está haciendo la Junta de Andalucía”.

Convencida de que 2018 debe ser el año que “nos permita abrir una etapa que se caracterice por la restauración de la convivencia cívica y el fin de tantas desventuras y enfrentamientos”, la presidenta andaluza ha aludido en su Mensaje de Fin de Año a los vínculos “humanos y familiares” de Andalucía con Cataluña para enviar “a todos los catalanes y catalanas un mensaje claro y nítido de afecto y de amistad”.

Para Díaz, “es mucho más lo que nos une que lo que nos separa”, por ello, ha dicho, hay que avanzar pero “desde el respeto a las leyes democráticas que todos nos hemos dado y fuera de las cuales no encontraremos nada bueno”.

La presidenta de la Junta se ha referido también a la lacra del “terrorismo machista” y a una situación “de injusticia, discriminación y violencia” que padece la mitad de la población en pleno siglo XXI. Díaz no ha dudado en denunciar una realidad “insoportable” que deja en 2017 medio centenar de mujeres asesinadas,  siete de ellas de Andalucía,  y ocho menores, así como la desigualdad “inaceptable a día de hoy” que aún persiste en muchas esferas sociales, sobre todo a nivel laboral, salarial o de promoción profesional.

Para revertir este escenario, Susana Díaz ha reclamado “de inmediato” todos los “recursos materiales, humanos y económicos” porque este terrorismo resulta “incompatible con el concepto que tenemos de una sociedad no ya avanzada, sino simplemente decente”.

La presidenta de la Junta ha valorado la estabilidad política, el crecimiento económico y de empleo, así como las conquistas sociales y culturales de la comunidad andaluza durante 2017. De este modo, ha resaltado los 160.000 parados menos, según datos de la Encuesta de Población Activa (EPA); el récord de exportaciones, con una cifra que se sitúa en torno a los 30.000 millones de euros, o la pujanza empresarial, sobre todo en sectores como el agroalimentario, aeronáutico, tecnológico o turístico.

Pese a todo, ha sido crítica con las cifras de desempleo, “que siguen siendo inasumibles”, y con la situación que padecen muchas personas “que aún teniendo trabajo” sufren dificultades para “llegar a final de mes o sacar a su familia adelante”. Hacia ellos ha brindado el compromiso de que el dinamismo económico se traslade “más rápido y directamente” a la ciudadanía, “de manera que nadie quede excluido de los beneficios de ese crecimiento”.

La presidenta ha remarcado el trabajo del sector empresarial, autónomo y de los emprendedores así como de los agricultores y ganaderos, con los que ha dicho compartir “su gran preocupación por la sequía que atravesamos”. En este sentido, ha señalado, la Junta tomará “todas las medidas necesarias que estén a nuestro alcance” para paliar sus efectos y exigir a su vez “el compromiso de todos con nuestro medio rural”.

Este año, Susana Díaz ha ofrecido su Mensaje de Fin de Año desde Medina Azahara, un lugar que fue capital política y cultural del mundo y que es ejemplo de la “robusta personalidad de Andalucía”. Su presencia en la ‘ciudad brillante’ pretende servir también de apoyo al trabajo realizado para su declaración como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. La ciudad palatina “también es testimonio de cómo los enfrentamientos en el seno de las sociedades solo traen discordias civiles”, ha advertido Díaz.

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