No hay nada mejor para un populista que hacer demagogia y recurrir a la mentira para conseguir sus propios fines. Y cuando ese populista es del propio sistema y sabe que va a recibir la adoración y extensión de sus palabras en los medios de comunicación, se crece y miente con descaro poniendo énfasis en los aspectos más emocionales del discurso. Así ha hecho Albert Rivera con respecto al PSOE. Si ayer advertíamos que ya se preparaba el establishment para intentar doblegar al partido socialdemócrata, a fin de que se abstengan en los Presupuestos Generales del Estado, hoy se confirma esa estrategia con las mentiras de Rivera. Ha alabado “el giro social de los Presupuestos gracias a la introducción de políticas naranja”, justo tres minutos después de que Pedro Sánchez desmontase, o al menos lo intentase, el discurso triunfalista de la formación naranja.

Tal y como ha expresado Sánchez, de momento hay siete razones para oponerse a estos presupuestos de la derecha española. Primera, por una razón de forma, ya que estos PGE “llegan tarde y llegan mal, con 6 meses de retraso”, lo que demuestra el agotamiento del proyecto político del Gobierno y sus dificultades para que estas cuentas puedan sortear la enmienda a la totalidad. Segunda, porque “se trata de unos presupuestos continuistas, coherentes con la política económica de recortes planteada por el Ejecutivo en estos 7 años” y que consolidan “un crecimiento sin derechos”. Tercera, que estos PGE “son ideológicos, no sociales”, por lo que se está “ante el intento de consolidar un estado social mínimo, low cost”. Cuarta, estos PGE “son un ataque al Estado del Bienestar”. Quinta, el PSOE se opone a la política “ineficaz e injusta” que encierran estas y las anteriores cuentas, que “han hecho descansar  el ajuste en el gasto público” mientras aprobaba el gobierno una reforma fiscal que beneficiaba al 10% más pudiente de la población, y supuso una merma en los ingresos de 15.000 millones de euros. Sexta, los PGE “no atienden las necesidades de abordar la modernización de nuestro aparato productivo en el medio plazo”. Y séptima, por ser “no creíbles”, pues en 2017 la recaudación por IRPF crecía en un 6,4% y en 2018 el planteamiento es del 6,5%, lo que demuestra que dicho incremento “no va a producirse”.

Esto es lo afirmado por Sánchez. Ahora vienen las mentiras de Rivera: “Estoy seguro de que Sánchez no se ha leído los Presupuestos porque dice echar de menos cosas que están incluidas, como medidas de conciliación para romper la brecha salarial, subida de pensiones o bajada de impuestos”. Nada de lo dicho por Rivera está en la negativa de Sánchez. Ni niega la conciliación laboral. Merece la pena hacer un aparte para preguntarse, ¿por qué está en los PGE algo que no tiene gasto público? O es que piensan bonificar, otra vez más, a las grandes empresas y lo cuelan como producto del fomento a la conciliación laboral. Igual se refiere a la segunda parte, que como siempre pasa, es en beneficio  no de la clase trabajadora, sino del establishment. Si ahora pagan un 7% de impuestos, con cuestiones así igual hasta Hacienda les va a tener que dar dinero. También habría que decir que la conciliación en sí no acaba con la brecha salarial, pero como en la formación naranja no son feministas igual no se han dado cuenta. Y la bajada de impuestos es falsa, como han advertido desde el PSOE (y Podemos).

Pero por si esa demagogia de los datos no sirve, Rivera acude al efecto electoralista. “El PSOE sigue anclado en el No es No a los Presupuestos de la conciliación y de la bajada de impuestos, lo que le está llevando a la irrelevancia”. Como a los populistas del establishment les están poniendo la alfombra naranja desde los medios de comunicación, sin apenas críticas, y las encuestas de momento les dan buenos resultados, igual por ese motivo el PSOE debe abstenerse y no presentar una moción a la totalidad. Ahora son irrelevantes a nivel electoral dicen los naranjas, henchidos de gloria fatua, y todo por no hacer lo que ellos, los representantes de los que mandan en España, del bloque en el poder, dicen. De esta forma, dan la razón al PSOE al determinar que los PGE además de ideológicos, de ser un nuevo giro a la derecha, son electoralistas. Lo que implica que realmente a Ciudadanos le importa muy poco lo que le pase al pueblo español.

Y como, puede quedarse sin argumentos racionales (¿los tuvo alguna vez?) recurre a la venezolización: “ha optado por podemizarse” el PSOE. Les molesta a los señores del dinero y a Rivera un posible giro a la izquierda del PSOE, ¿por qué si eso les lleva a la irrelevancia? No es que les moleste el giro del PSOE, el problema que destacan es que no se pliega en estos momentos a los deseos del establishment. Y no sólo eso, sino que, de seguir por este camino, no servirían para ser ele apoyo a un gobierno del populismo de derechas. Ya que pactar con el PP podría provocar la caída del sistema ideado en los despachos de los poderosos. Necesitan al PSOE doblegado a Ciudadanos. Por eso dice Rivera que se podemiza el PSOE. ¡Ojalá fuese verdad! (pensarán algunos).

Y para no dejar algún palo sin tocar, Rivera acaba solicitando al PSOE que tenga “sentido de Estado en un momento en que la situación nacional es inestable”. Fuera de Cataluña ¿hay inestabilidad? No parece que la haya. Pero vale como argumento para decir e intentar demostrar que el PSOE de Sánchez es poco nacionalista español, que no defiende a la nación española, que abandona (como siempre hacen los socialistas, le ha faltado decir para acercarse al otro Rivera) a su suerte a la nación de todas las naciones, España. El sentido de Estado se tiene para apoyar al gobierno en la aplicación del 155, por ejemplo, y en la comisión territorial, esa misma que Ciudadanos ha abandonado de forma electoralista para quitar 1.000 votos al PSOE. El sentido de Estado se tiene para oponerse al gasto de 10.000 millones de euros en armas por mandato de la potencia imperial. El sentido de Estado se tiene cuando no se intenta calentar más la situación como hace Ciudadanos todos los días. Sentido de Estado es algo de lo carece Rivera y su formación populista, porque están vendidos desde el minuto uno al establishment.

Seguirá….

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