La primera jornada de la máxima competición de clubs del viejo continente ya es historia. Los cinco representantes españoles no tuvieron mucha suerte, salvo el Real Madrid que consiguió la victoria, eso sí, sin merecimiento por juego ya que el Inter de Milán pudo endosar varios goles a la escuadra de Carlo Ancelotti.

En esta primera entrega de la campaña se confirmó lo que es un secreto a voces. Los integrantes de la Liga Santander se encuentran un peldaño por detrás de los grandes clubs de Europa. Esa brecha lejos de cerrarse se sigue acrecentando.

Ni los más viejos del lugar recuerdan un partido del FC Barcelona en su propia casa en Liga de Campeones con tanta superioridad del rival. El pasado martes, el cuadro de Ronald Koeman parecía una equipo de otra división, frente a un Bayer de Múnich que hizo lo que quiso sobre el césped blaugrana. Los bávaros levantaron el pie del acelerados y no quisieron hacer más sangre del árbol caído, ya que en vez de tres goles podrían haber aumentado su casillero en alguna unidad más. Es cierto que el Bayer de Múnich es uno de los principales favoritos a alzarse con la “Orejona”, tal y como apuntan los pronósticos de las apuestas de Champions League, pero el Barça es un club tan grande que no puede mostrar las debilidades tan obscenas de este último partido.

El Atlético de Madrid tampoco pudo sumar los tres puntos, en un partido gris ante el siempre correoso Oporto. El cuadro portugués demostró en el Wanda Metropolitano la impronta de su entrenador, disponiendo un esquema con las líneas muy juntas, que achicaba cualquier atisbo de peligro de los del “Cholo” Simeone. No en vano, pudieron llevarse la victoria sino llega a ser por la anulación de un gol a instancia del VAR, en una decisión poco menos que controvertida.

Por su parte, Sevilla y Villarreal tampoco pudieron acabar esta primera entrega con victoria. Dos empates que no dejan satisfecho a ninguno de los dos clubs, de cara a seguir encarando el resto de jornadas con garantías de conseguir un billete para los octavos de final. Se ha demostrado que nadie regala nada en la UEFA Champions League y que no hay rival pequeño. En cualquier partido que se confíen puede acabar con una derrota dolorosa que ponga en entredicho el continuar con vida en la Liga de Campeones.

Nunca España ha tenido cinco integrantes en la Liga de Campeones. Es un hecho que se debe aprovechar para intentar hacer algo grande en esta competición de campanillas. El nivel de otras escuadras como PSG, Manchester City o Chelsea pone a las claras la complejidad y dificultad del objetivo.

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