El pasado sábado 22 de Junio tuve la suerte de asistir como invitado a un interesante debate político, organizado por el “Sindicato de Estudiantes de Málaga” y el colectivo feminista “Libres y Combativas”.

Primeramente se constituyó la mesa compuesta por  Ainhoa,  Secretaria General del “S.E.M.” y actuó como moderadora la compañera Alba en representación de “LyC”.

La exposición de la Ponente fue amplia y exhaustiva versando en la controversia entre el “feminismo liberal burgués” y el “feminismo de clase y revolucionario”. Como no podía ser de otra manera salió a relucir el Caso Manada y su reciente sentencia del Tribunal Supremo que reconoce que fue una violación múltiple elevando la condena a 15 años de cárcel, lo que puede considerarse un triunfo de la lucha feminista.

Explicó cómo en el Estado español, al igual que en otros países, cientos de miles de mujeres trabajadoras y jóvenes, han protagonizado un movimiento imponente, desde las 15.000 personas que en 2016 se manifestaron en Madrid, a cerca de un millón en 2018,  cuya cifra fue superada en 2019 en la lucha por la emancipación de la mujer trabajadora y contra la violencia machista y patriarcal.

También analizó que ha sido necesaria una virulenta y profunda crisis del capitalismo para que se desatara una oleada de luchas y a su vez, el movimiento de liberación de la mujer vuelva a atravesar por un conflicto ideológico entre “feminismo del sistema burgués” o “feminismo revolucionario”, lo que refleja las presiones de las dos clases en litigio dentro del movimiento, como son las mujeres de la burguesía “Explotadora” y las mujeres de la clase trabajadora “Explotada”.

Se hizo referencia a la explosión de rabia y determinación de millones de mujeres oprimidas en América Latina y el resto del mundo, que tras la bandera de “Ni una menos”, se levantan contra el feminicidio  y conecta con la lucha por la legalización del aborto en Argentina, las protestas y el fuerte rechazo contra las políticas de Bolsonaro en Brasíl, donde cientos de miles de mujeres han salido a las calles reivindicando sus derechos y contra la violencia machista.

Al analizar todas estas situaciones de protesta, comentó la frase de Marx, cuando afirmaba “El ser social determina la conciencia. Se trata de una idea sencilla y a la vez profunda: nuestra forma de entender el mundo está determinada, en última instancia, por nuestras condiciones materiales de existencia”.

Es imposible aproximarse siquiera a un debate de tres horas en esta breve crónica, donde se profundiza en las raíces del movimiento feminista, pues ya en la insurrección obrera de la historia reciente, la Comuna de Paris de 1871, las mujeres revolucionarias formaron parte de esa vanguardia que “asaltó los cielos”. Se habló de una de las pioneras, Louisse Michel, que dijo: “Las mujeres no se preguntaban si una cosa era posible, sino si era útil y necesaria y entonces lograban llevarla a cabo”…

Habló de Rosa Luxemburgo y demás intelectuales de izquierdas que fueron combatientes contra la explotación de la mujer bajo el capitalismo, que es mencionada como “la esclava del esclavo”  y vemos ahora cómo la lucha por la liberación ha dado un salto colosal, convirtiéndose en un fenómeno político que nadie puede ignorar.

“Como causa de esas luchas maravillosas que están llevando a cabo las mujeres en todo el mundo, el enfoque feminista que desprecia y combate la opresión de clase, está consiguiendo un importante respaldo tanto mediático como académico”, comentó la Ponente.

“Desde aquella histórica II Conferencia de Mujeres Socialistas, en 1910, organizada por Clara Zetkin y Rosa Luxemburgo, en que se aprobó declarar el 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer Trabajadora, el movimiento obrero y marxista continúa la lucha de manera decidida y permanente a favor de la liberación de la mujer como antes nunca ha sucedido en la historia, porque 1.001 mujeres asesinadas por el machismo en lo que va de año, ya es demasiado. Nos queremos Vivas, Libres y Combativas (….)

Terminada la exposición se abrió un turno de debate donde cada persona tuvo la ocasión de hacer uso de la palabra para expresar su punto de vista. A título particular había compañer@s de S.E. LyC, CGT, UGT, CCOO y de organizaciones, como Izquierda Unida, Izquierda Socialista, Podemos e Izquierda Revolucionaria. Se analizó las luchas del movimiento obrero a través de la historia, donde la mujer ha jugado un papel importante cuando se pone a la vanguardia de la acción.

El feminismo no es una lucha de la mujer contra el varón, sino por la  igualdad y derechos plenos. La violenta crisis del sistema capitalista ha hecho retroceder el incipiente estado de Bienestar que nos decían que querían construir y que solo en algunos países privilegiados se notó.

El populismo reaccionario de extrema derecha incubado en las filas del PP ha degenerado con el surgimiento de Vox en “ultraderecha franquista”. Se analizó la situación de la mujer que padece el machismo patriarcal implantado por la Dictadura Franquista y se denunció que la burguesía está utilizando ahora la misma verborrea machista que usaba la C.E.D.A de Gil Robles en los años 30.

El Trifachito PP, C’s y Vox demuestran el giro reaccionario y la crisis del modelo capitalista iniciado en el “régimen del 78” y están reproduciendo el ADN que los vincula con la terrible dictadura de Franco, que incubaron y financiaron los del PP con mordidas de los empresarios corruptores.

La lucha entre clases se recrudece porque todo el sistema está podrido: Monarquía, Constitución, Justicia, Policía política, Parlamento… todo eso es visto por cada vez más gente como un engaño y una farsa,  e indigna a la clase trabajadora,  que siente que esto no es una democracia sana, sino que es parecida a la Dictadura del Capital y quieren implantar el franquismo sin Franco.

El Trío de las Derechas reproduce el discurso fascista, machista, patriarcal y reaccionario que beneficia a la clase dominante y su política de opresión, recortes, austeridad y represión, a la vez que defienden el sistema de explotación del máximo beneficio para el capitalista y bajos salarios de miseria para la clase trabajadora, donde la mujer es discriminada con un salario muy por debajo de la media.

La lucha feminista la tienen esos elementos retrógrados en el punto de mira. No es casual que parte de su discurso lo centran en atacar los derechos de la mujer, intentando suprimir los anticonceptivos, el aborto, el divorcio y demás derechos conquistados con la lucha, porque, al igual que antes con la Dictadura, esos elementos consideran a la mujer un ser inferior.

La clase dominante ha entendido que las luchas feministas tienen un marcado carácter clasista y los últimos años de potentes reivindicaciones ha supuesto un auténtico terremoto incluso a escala internacional.

El levantamiento de las mujeres y la juventud de la clase trabajadora ha adquirido unas dimensiones colosales, tras décadas de represión y negación de derechos, aumentando las desigualdades, con una Justicia Patriarcal, la violencia machista y la crisis del sistema, hasta que la mujer ha dicho “¡¡Basta”¡¡ y se levanta exigiendo sus derechos.

Las potentes y masivas manifestaciones del 8-M, “Día Internacional de la Mujer Trabajadora”, tanto del año 2018, como éstas últimas de 2019, han tenido consecuencias importantes, sobre todo porque ha roto el discurso individualista e hipócrita del llamado “feminismo burgués liberal”, que dicen asumir algunas dirigentes empresariales, de la banca y de la Política Burguesa, que fomentan el progreso de la “mujer de élite”, que dirigen grandes empresas y son multimillonarias, pero que en el fondo, explotan igual más a la mujer que al varón, porque es el modelo explotador capitalista que defienden el causante de esas injusticias.

La clase dominante está alarmada porque ven en las protestas el germen de la Revolución que late en el seno del movimiento feminista que la burguesía ve muy peligroso, por eso los estrategas del capitalismo con su potente aparato de propaganda, prensa, radio, TV y redes sociales, golpean e intentan desprestigiar al feminismo marxista, intentando cortar el movimiento antes de que se les vaya de las manos.

Elementos al servicio del capital y financiados por la Banca y el Ibex 35 han asumido el discurso de VOX  que declaran ellos mismos ser partidarios de la “ideología josenantoniana”  utilizada por el fascista Franco y quieren volver a ponernos a todas y todos “cara al Sol”, bajo el lema de esa “España Una, Grande y Libre” que piensan que les pertenece y acabar con los derechos de todas y todos,  que había sido la bandera del régimen de Franco, con su golpe de Estado sometiendo a la mujer y destrozando a su vez al movimiento obrero. Estos herederos ideológicos pretenden hacer lo mismo.

La represión durante la dura posguerra contra la mujer fue un proceso salvaje, premeditado y consciente. Las humillaciones y violaciones públicas fueron brutales y las utilizaron masivamente.  Muchas mujeres por ser esposa, madre, hija o familiar de un republicano, fuese socialista, comunista,  anarquista, o simplemente progresista y republicana, fueron juzgadas y condenadas por tribunales militares, acusadas por  “rojas”  a muerte o torturadas.

La historia nos relata que los falangistas aplicaron una represión muy violenta. El General Queipo de Llanos desde Radio Sevilla, proclamaba a los cuatro vientos y alentaba a legionarios, regulares y falangistas a violar a las mujeres cuando tomaban los pueblos aplicando la política del terror, pues aplastar a las mujeres y a la clase trabajadora, disolviendo las organizaciones de izquierdas,  era su cometido.

Cuando llegaban a un pueblo asaltado tras el golpe, cogían a las mujeres, les afeitaban la cabeza, le daban aceite de ricino y las paseaban por las calles del pueblo. Era un ejemplo para someter a las demás y las que se arriesgaban a desobedecer, las mandaban al paredón.

La mujer quedó anulada durante la Dictadura sin ningún tipo de derechos. Franco entregó a la Iglesia la tarea de “velar por las buenas costumbres”, que significaba sumisión absoluta. El machismo opresivo estaba legalizado en el Código Civil franquista. Al marido o al padre le daban potestad absoluta sobre la mujer que quedaba “incapacitada” para todo derecho civil.

La mafia del robo de bebés a las presas republicanas y luego a cualquier mujer pobre, un clan de médicos,  monjas, con el complot del Poder Franquista y el Clero, robaban impunemente los bebés.  Más de 30.000 niños siguen sin aparecer y esa práctica se prolongó hasta los años 90.

Por cualquier motivo había torturas físicas y palizas y ese es su modelo y la herencia del franquismo que nos quieren transmitir desde el PP, C’s y Vox, que nunca han condenado el golpe de Franco, al revés, lo aclaman como su Jefe de Estado, al igual que algunos elementos del Poder Judicial. El aparato franquista nunca fue depurado. El “régimen del 78” con todos sus gobiernos,  tienen que hacer una autocrítica y rectificar porque son colaboradores necesarios por acción u omisión de prestar consentimiento de este franquismo sin franco que algunos pro/golpistas quieren.

Estas son algunas ideas tomadas a vuela pluma del interesante debate al que tuve la suerte de asistir. Se comentó que puede profundizarse en esos hechos históricos a través de la Revista Marxismo Hoy número 28 en la que se basaba la ponente para su introducción y respuesta final.

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