Debieron faltar al curso de matemáticas o directamente saben que no van a gobernar y ofrecen de todo para quedar bien, pero no se explica que la candidatura de Isabel Díaz Ayuso no haya intentado cuadrar las cuentas mínimamente. El proyecto del PP que presentan como “Manifiesto” llevaría a la quiebra técnica de la Comunidad de Madrid y al recorte de servicios sociales vitales de forma mucho más aguda que la llevada por el PP estos años. Es tan sencillo como que dos personas con cierto cerebro se sienten y sumen gastos e ingresos para observar que lo propuesto es una verdadera locura contable. ¡Y luego dice la candidata que tienen en mejor equipo de gestores!

Díaz Ayuso, con el miedo en el cuerpo por el acoso de neofascistas y Ciudadanos, se ha lanzado a una carrea de propuestas que tiene como meta vendernos la Comunidad de Madrid como una Arcadia maravillosa plena de libertad. Libre pero quebrada parece ser. Es lo que tiene caminar tanto hacia el centro que se pasas y acabas en la utopía en su significado negativo. En términos generales la candidata propone bajada de impuestos para todos y aumento del gasto de forma geométrica. Así, sin analizar mucho, ya parece que algo no cuadra. Y bajando al detalle no es que no cuadre es que es una auténtica quimera de tres cabezas amenazantes.

Por ejemplo, ha manifestado Díaz Ayuso que va a bajar cotizaciones a empresas, autónomos y a familias. Si eso se traslada a dinero contante y sonante supone un recorte de ingresos en torno a los dos mil millones de euros anuales. Ni aunque se trasladase Silicon Valley al completo a Valdebebas se conseguiría compensar mediante un aumento de ingresos. Si hasta el momento los responsables de la Comunidad de Madrid dejaban un buen número de partidas sin gastar y han llegado a la cifra de 33.000 millones de deuda, un 167% del presupuesto anual que es de 22.000 millones, no parece muy lógico que esas mismas personas tengan el poder de multiplicar los panes y los peces. Si recortas unos 2.000 millones en los ingresos debes bajar el presupuesto en esa cifra por prudencia contable, por lo que si poco hacían con 22 menos harán con 20.

Y las inversiones no son nada baratas. Unos 200 millones en ayudas diversas y no productivas, esto es, que no generan retroactividad económica, aunque sean buenas en sentido social. El plan de ampliación del metro que viene a ser de unos 5.000 millones. Traer eventos deportivos puede suponer otros 100 millones anuales, aunque aquí el retorno igual cuadra las cuentas o supone hacerse un “Fórmula 1”. Todo esto así, con menores ingresos. Pero no pasa nada en el PP disparan con pólvora del rey porque el dinero público no es de nadie, que no lo dijeron ellos pero se lo aplican. Jugando con el dinero de los madrileños pensarán en pedir más créditos que aumenten la deuda y acaben quebrando la Comunidad.

Y cuando eso ocurra comenzarán los recortes en sanidad, educación y servicios sociales. Ya nos colocaron durante años, los mismos que lleva la candidata Díaz Ayuso en los gobiernos viviendo del momio, hospitales con un coste anual de 300 millones cuando de haber sido gestionados públicamente habrían costado 100. Pero claro eso no beneficia a los florentinos, los ohacheles y demás constructores de la fracción dominante. Por eso quieren ampliar el metro, porque los constructores están tiesos y necesitan esos miles de millones de dinero contante y sonante. No han construido ni una estación en cuatro años de supuesta bonanza económica y ahora quieren construir cinco o seis (a mil millones por estación de coste). Capitalismo de amiguetes que quebraría la Comunidad de Madrid. Aunque como el Estado no quiebra y se pueden hipotecar a generaciones si hace falta, proponen y proponen sabiendo que o no podrán hacerlo o quebrarán la Comunidad.

Piensan en el PP que las personas no saben sumar, aunque más bien son esas mismas personas sencillas las que se percatan que en el PP mienten o son estúpidos. Es sencillo a simple vista, reducir ingresos en 2.000 y aumentar gastos en 4.000 parece que hace tener pérdidas. Y la clase política, más que la empresarial, debe trabajar sobre lo factible y no sobre ilusiones sobre ingresos. Díaz Ayuso no sólo suelta boutades cada día sino que miente a sabiendas que no podrá cumplir con lo que promete. Siempre se tiende a exagerar en campaña pero una cosa es exagerar y otra saber que lo que prometes quebraría al Estado. No es que sea mala gestora en potencia, es que no se entera y si se entera es mala persona.

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