El 8 de Febrero se cumplen 82 años del Asalto a Málaga por los rebeldes franquistas. El golpe fascista no fue una sorpresa para la mayoría de la población porque los rumores eran constantes. Málaga la Roja rechazó el golpe de los sublevados y resistió heroicamente hasta el ocho de febrero.  Como cuenta la historia, debemos entender el grado de tensión política que se vivía en los meses anteriores. La situación política estaba bastante crispada en todo el Estado y los rumores del golpe eran notorios.

En Málaga como en el resto de la República, desde el acuerdo de las izquierdas del 15 Enero 1936 el Frente Popular salió reforzado. En la jornada electoral del 16 de Febrero ganó el Frente Popular compuesto a nivel Estatal  por las fuerzas políticas PSOE, I.R. UR. ERC, PCE y 12 pequeños partidos, sumando entre todos 263 escaños  y el movimiento obrero  era fuerte también a escala sindical con la unidad de acción de CNT/UGT.

Los meses anteriores al Golpe de Franco se vivía un periodo de fuertes agitaciones políticas y sociales con huelgas y enfrentamientos entre patronos y obreros, produciéndose actos de violencia ocasionados por pistoleros falangistas  y  jóvenes de la CEDA.

Los pistoleros a sueldo cometieron varios asesinatos y un intento fallido de asesinar a Cayetano Bolívar (PCE), Concejal en Málaga. Hubo una huelga de Pescadores donde la Patronal actuó con mucha violencia. El 10 de Junio cuando Andrés Rodríguez (PCE) se dirigía hacia Pescadería a su puesto de venta de pescado, fue asesinado a balazos a la entrada de Calle del Carmen. Su compañero Gutiérrez escapó y avisó al sindicato. Luego de una investigación el crimen fue ejecutado por un elemento pagado por la patronal de Pescadería en represalia por la Huelga.

El 11 de Junio en el entierro del Concejal Rodríguez, desfilaron por la calle Larios las Juventudes Socialistas Unificadas y detrás de ellos los Concejales del PCE, PSOE,  U.R. y demás representantes de las fuerzas políticas y sindicales. También se convocó una Huelga de Tranvías que paralizó el transporte.  Esto me lo contó un socialista ya mayor en los inicios de la Transición, Enrique Mowbray,  que era miembro de JSU en tiempos de la  República,  le llamábamos “El Comandante” y era uno de los reorganizadores del PSOE (Histórico), sector al que estábamos afiliados  muchos obreros de UGT y JJSS.

Enrique me contó también que cuando iban para el entierro de Rodríguez, el Socialista Antonio Román Reina,  Presidente de la Diputación Provincial (PSOE),  cayó abatido a tiros en las escaleras del puente de Santo Domingo. Hubo un tiroteo y poco después José Gallardo (PCE) también fue objeto de un atentado.

La espiral de violencia expresaba los métodos que utilizaba la oligarquía española dispuesta a defender sus privilegios históricos a tiro limpio, como después se comprobó con el golpe de Estado que ocurrió al mes siguiente. El 18 de Julio se produjo el golpe franquista y  Málaga resistió casi siete meses.

El Asalto a Málaga fue una ofensiva lanzada por las fuerzas fascistas sublevadas contra la república. A principios de enero de 1937 los sediciosos empezaron a concentrarse al norte de la provincia, donde situaron una potente fuerza motorizada de “camisas negras”, compuesta  de entre 10.000 y 15.000 efectivos con 9 batallones.

Era un ejército mercenario bien pagado por el fascismo y amenazaban con saqueos y violaciones a través de la radio mediante arengas permanentes del General Franquista  Queípo de Llano desde Sevilla. También contaban con más de 100 aviones suministrados por Hitler que descargaban toneladas de bombas sobre la ciudad, además del apoyo de una numerosa flota de automóviles blindados y la Agrupación de carros de asalto.

El ataque definitivo se inició el 3 de febrero cuando desplegaron  las fuerzas que avanzaban desde Ronda. El día 5 por la mañana, los camisas negras italianos enviados por Mussolini avanzaron desde el norte de la ciudad y comenzó el cerco, la batalla  y las escaramuzas de autodefensa.

La provincia de Málaga había mantenido el rechazo al Golpe del 18 de Julio y permanecía fiel a la República habiendo reorganizado la defensa mediante las milicias y los comités obreros  que se habían hecho fuertes en el control de la zona.

Tras el asalto y la caída de Granada en agosto 1936 la provincia de Málaga quedó prácticamente aislada por territorios tomados por el fascismo de los golpistas, con un pasillo costero que conectaba con Almería.

El día 8 de febrero a las 7 de la mañana, las columnas de los golpistas, compuesta ya por entorno a 15.000 efectivos armados y pertrechados,  asaltaron la capital de Málaga. La caída de la ciudad produjo una de las masacres más horrorosas de la Guerra Civil, lo que dio en llamarse la “Masacre de la carretera de Málaga a Almería”.

El profesor de la Universidad de Málaga, Miguel Ángel Melero, en su libro “La Desbandá” reconoce que sobre aquella tragedia aún cuesta poner números. Entre 200.000 y 250.000 huyeron hacia Almería aunque hay quien eleva la cifra a 300.000 y entre 4.000 y 6.000 muertos, atacados por permanentes bombardeos de la fuerza aérea franquista, y desde el mar por los buques Canarias, Baleares y Almirante Cervera. Sobre esos horrores puede consultarse numerosa literatura al respecto.

Con su unidad de transfusión de sangre para socorrer a la población civil que estaba siendo masacrada por los franquistas, se había desplazado desde Valencia a Málaga un equipo de voluntarios canadienses con el Doctor Norman Bethune, que escribió en sus memorias: “…Lo que quiero contaros es lo que yo mismo vi en esta marcha forzada, la más grande, la más horrible evacuación de una ciudad que hayan visto nuestros tiempos…”

Paul Preston también nos relata: “La multitud de refugiados que bloquearon la carretera de Málaga-Almería había estado en un infierno. Fueron atacados desde el mar y bombardeados desde el aire en un continuo ametrallamiento. La escala de represión, en el interior de la ciudad capturada explica por qué estos civiles estaban dispuestos a echarse a la carretera”…

La matanza del Ejército franquista fue atroz. Más de 150.000 republicanos fueron ejecutados por bandas fascistas durante la guerra y finalizada ésta,  las ejecuciones acabaron con la vida de 90.000 más. Cerca de 500.000 presos abarrotaban las cárceles y campos de concentración, siendo aplastadas las organizaciones de los trabajadores y eliminadas las libertades democráticas. Un informe oficial (marzo 1939)  señalaba que 440.000 refugiados habían huido a Francia y México acogió sobre 25.000 exiliados.

Arias Navarro, aquel “compungido” criminal que  anunció llorando: “Franco ha muerto” cuando era Presidente del Gobierno, fue conocido como  “Carnicerito de Málaga” porque organizó tras el asalto a la ciudad una represión sistemática y ordenó miles de fusilamientos sin juicio previo.

Según un informe emitido  y documentado por el historiador y cónsul británico,  Anthony Beevor, “del 8 al 14 de febrero de 1937, los nacionales ejecutaron sin juicio previo a 3.500 personas y hasta 1944, otros 16.952 fueron condenados a muerte y fusilados en Málaga”.

Durante la primera semana tras el asalto de los  fascistas a Málaga  “fueron asesinadas unas 4.000 personas”  (Hugh Thomas),  luego confirmada esa cifra que habían sido fusilados y yacían en fosas comunes del cementerio San Rafael de Málaga, a las que habría que sumar las de algunos pueblos. Muchos cuerpos de los fusilados permanecen en las cunetas sin identificar todavía.

La recuperación de la Memoria Histórica de la República sigue siendo una demanda de “Verdad,  Justicia y Reparación” para rendir homenaje a aquellos que lucharon legítimamente en defensa de la libertad y la república, ofreciendo con un valor y una generosidad solidarias la aspiración de defender la República,  como Demócratas unos, otros como Socialistas, o Comunistas,  o Anarquistas,  pero todas y todos  buscando una vida mejor para la humanidad, incluidas las milicianas que fueron también sumamente heroicas.

Los herederos de los golpistas, tanto Vox, como PP y C’s, no condenan la Dictadura de Franco. Continúan intentando ocultar, tergiversar, destruir, mutilar o impedir la información y el desarrollo de la Ley de la Memoria Histórica, como de forma insultante lo explicaba Rajoy ufanándose de la dedicación de “Presupuesto Cero” para esta causa durante su mandato, eludiendo la Ley con ese desvergonzado CERO.

En honor a la verdad también han sido responsables los gobiernos del PSOE, por su incapacidad y lentitud para resolver esta cuestión, atascada una vez más con el intento de sacar la momia del Dictador del Valle de los Caídos y sobre todo, no haber terminado con la exhumación de los republicanos asesinados cuyos cuerpos siguen en fosas comunes o  cunetas, cuestión que estaría resuelta legislando contra la apología del franquismo y del neonazifascismo.

Asimismo centenares de  miles de republicanos fueron arrojados a lúgubres prisiones donde se les mataba de hambre o  internados en campos de concentración, u obligados a huir al exilio,  vejados, torturados y explotados por lo que aquella situación puede considerarse como un crimen de lesa humanidad, según informes de Juristas destacados.

Aquellos republicanos y los familiares de tantos y tantos inocentes que fueron llevados al paredón y asesinados en las tapias de los cementerios o en las cunetas, por órdenes de Franco y durante su horrorosa dictadura que duró 40 años de permanente represión, todavía esperan reparación y al menos poder enterrar dignamente los restos de sus seres queridos.

Para millones de personas, familiares de los que dieron la vida, la mayoría de ellos obreros y campesinos,  pertenecientes a la clase menos favorecida, que tras la llamada “Transición” continuaron la lucha democrática por la República, entendemos que la mejor manera de cerrar esas heridas afrentosas, es mediante un Referéndum Democrático, para que el pueblo decida libremente qué tipo de Estado prefiere, si República o Monarquía, que significaría, con el resultado que fuese, terminar con esta transición semi-franquista y comenzar una auténtica democracia sana y limpia.

El modelo de 1978 está agotado como refleja la situación política, económica y social actual. La cabecera del periódico “Diario 16: El Diario de la Segunda Transición”, expresa con ese lema cada vez compartido por más gentes,  que necesitamos un cambio profundo del modelo actual, corrupto y degenerado.

Los que seguimos defendiendo los ideales y el programa del socialismo  y la democracia, demandamos asimismo con urgencia la recuperación de la Memoria Histórica para poder restaurar de una forma clara y por métodos democráticos la paz de nuestro pueblo.

Una Democracia limpia y plena es el método, no solamente para avanzar hacia la Justicia y la Dignidad que nunca se ha reconocido, sino para cerrar definitivamente esa etapa histórica cruel y oscura, para que no se repita, aprendiendo de sus lecciones para que no vuelvan a ocurrir aquellos terribles acontecimientos.

Debemos intentar conseguir reatar el nudo de las historia a base de más democracia que fue cortada brutalmente por el Golpe de Franco y alentar a la juventud, a la clase trabajadora  y a las demás capas sociales para implicarnos de forma participativa y solidaria en defensa de una auténtica Democracia, con Igualdad, Justicia, Libertad y Solidaridad, para construir entre todas y todos esa sociedad mejor que cada persona merece y para tener el honor de poder llamarnos de verdad seres humanos e iniciar el camino para construir un nuevo modelo de sociedad a la que aspiramos como socialistas, con el máximo respeto a los demás ideales.

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