En los últimos años la mayor reacción por parte de la sociedad patriarcal se ha producido a través de uno de los fenómenos que más influyen sobre todo en los jóvenes: la música. No se trata sólo de que haya géneros en el que se cantan canciones machistas, sino que el propio poder de la industria musical que es capaz de lanzar al mercado grandes éxitos internacionales con un claro sesgo machista o misógino. En la era digital en la que estamos, además, la facilidad de acceso por diferentes vías hace que la música se haya convertido en una de las herramientas fundamentales que el patriarcado está utilizando para reaccionar ante el feminismo.

El género que se lleva la palma en lo referido a machismo y misoginia es el reggaetón, el último éxito de la industria musical, que, incluso, ha hecho que cantantes de otros géneros se hayan pasado a cantar este tipo de música, músicos tales como el melódico Luis Fonsi, con su exitazo «Despacito» (más de cinco mil millones de reproducciones en YouTube), una canción que está plagada de referencias machistas, tal y como reconoció la musicóloga y consultora de género Laura Viñuela: «Representa estereotipos de cortejo como el hombre que ‘caza’ y la mujer como trofeo. La mujer tentadora y el hombre que debe conquistar. Aunque la letra es bastante más suave si comparamos con otras. Si nos atenemos a una primera lectura, la letra de ‘Despacito’ es machista».

Aunque, poco a poco, van apareciendo reggaetones sin ningún tipo de machismo en las letras o, incluso, con referencias feministas, tal y como ocurre en la canción de Aitana War «Lo malo»: «yo decido el dónde, el cuándo y con quién», algo que no debería ser sorprendente pero que, por desgracia, lo es en este género que mueve miles de millones de euros y que escuchan también miles de millones de personas, sobre todo jóvenes que aún están formando su personalidad, su ideología y su forma de entender la vida.

El reggaetón mueve miles de millones de euros y lo escuchan miles de millones de personas, sobre todo los jóvenes

Hay cantantes de reggaetón que también están reaccionando y han dejado claro que el machismo no debe ser lo que caracterice al género, sino que debe ser poco a poco arrinconado porque, digámoslo claro, el reggaetón puede perfectamente ser un tipo de música que puede mantener su éxito actual sin necesidad de recurrir al machismo o la misoginia. Sin embargo, parece que hay interés en que así no sea. Los colombianos Cali & El Dandee fueron muy contundentes al hablar de ciertas letras y, por extensión, algunos artistas: «las letras machistas del reggaetón están trasnochadas. Nosotros estamos orgullosos porque nuestra música lleva matices románticos y urbanos. Tratamos de escribir historias para que la gente las haga suyas».

No obstante, pueden ser pocos o muchos, pero es un hecho de que, a día de hoy, los grandes éxitos del reggaetón están caracterizados por letras machistas, sexistas y misóginas. Lo vemos en una canción de Alexis y Fido en la que su letra dice: «Ella le gusta que le den bien duro, así que dale, dale, dale un nalgazo», un claro alegato a la sumisión sexual de la mujer. En este sentido, el cantante Jiggy Drama va un paso más allá: «Si sigues con esa actitud, voy a violarte». Dos de los grandes cantantes de reggaetón, Daddy Yankee y Nicky Jam, también hacen un alegato a esa sumisión y a la violencia en las relaciones sexuales: «A ella le gusta que le den duro y se la coman».

Don Omar tampoco se libra y en su canción «Loba» hace una referencia clara a uno de los aspectos más característicos del machismo: el sentido de propiedad y las amenazas. La letra de este tema es clara: «Cuídate de los cachorros y su puntería porque esta noche vas a ser mía, y si te pillo y te pongo la cocolía, loba, aúlla en la mía». Los estereotipos machistas respecto al perfil de belleza femenina y la humillación de la mujer por su aspecto físico tampoco podían quedar fuera de las letras del reggaetón y la canción de Lui G «Eso en cuatro no se ve» es muy clara: «Apaga la luz y quítate la ropa, es que en verdad no quisiera verte en pelotas, esta media gordita, pero chupa chévere».

Hay otros cantantes que directamente atacan a las mujeres libres que deciden cómo se visten o cómo van por la vida sin necesidad de depender del criterio del hombre. La canción de Ñejo y Dálmata «Mujeres Talentosas» es un claro ataque a la libertad de la mujer: «Se visten enseñando los muslos y las tetas, se tiran de espalda y se les ven las nalgas, entonces dicen que uno es un bellaco y no respeta».

Cuando se critica el contenido machista y misógino del reggaetón sus intérpretes suelen ser bastante violentos en la defensa de sus creaciones. J Balvin dejó muy clara su misoginia al afirmar que «la culpa del machismo del reggaetón la tienen las mujeres». Farruko intentó defender a Maluma, el machista por excelencia, con una reflexión llena de profundidad y de serrín: «Creo que el público es ignorante en esa área, no pueden hacer eso. Peores cosas se ven en la televisión y yo creo que lo están juzgando porque no hacía ese tipo de música desde sus comienzos lo ven como que uuuuy».

Sin embargo, cantantes de otros géneros que han caído en la tentación del éxito del reggaetón, como el colombiano Carlos Vives, reconocen que existe machismo a pesar de que él mismo ha llegado a colaborar con el propio Maluma: «Hay canciones malas y no puedo creer que tengan tanto éxito. En el reggaetón esas canciones son precisamente las que tienen más oportunidades que las de otros artistas que tienen mensajes más amorosos y con mayor calidad».

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